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Si hay un campo plagado de mitos, unos tan viejos
como el hombre y no pocos de factura reciente, es
el de la nutrición.
De boca en boca, hombres
y mujeres, letrados e iletrados, alimentan a diario
a estas criaturas, siempre presentes en las conversaciones
de visitas, en las revistas y periódicos y
hasta en los consultorios de médicos llenos
de seminarios, cursos, congresos y simposios. Que
el huevo es malo por su aporte de colesterol. Que
el limón corta la grasa. Que no hay que mezclar
leche con frutas. Que al café causa adicción.
Que no se debe consumir azúcar. Que…En
un intento por contribuir a derrumbar estas y muchas
otras falsas creencias, la nutricionista Adriana Zuleta
Franco escribió el libro Mitos y realidades
de los alimentos, editado por el Grupo Editorial Norma,
el cual viene a constituirse en un valioso aporte
a la ilustración de todos.
Existen diferentes creencias en nuestra población
en relación a alimentación que carecen
de fundamento y tienden no sólo a confundirnos
sino también a perder esfuerzos y postergar
el diagnóstico y tratamiento en manos de un
real especialista.
Mezcla de hidratos de carbono y proteinas: es falso
de que esta combinación de nutrientes aumente
la cantidad de calorías, o sea peligrosa, o
no recomendada en tratamientos para bajar de peso.
Consumo de
agua: existe consenso científico en
promover el consumo de aproximadamente 2 litros de
líquidos totales al día, incluyendo
agua potable o mineral dependiendo de cada caso en
particular.
Poductos diet
y light: no existen legalmente por lo que
no están definidos con exactitud. Lo anterior
significa que cualquier producto puede atribuirse
cualidades dietéticas que no tienen, por lo
que debemos leer la rotulación de los alimentos
y en caso de dudas consultar, ya que existe mucha
publicidad engañosa al respecto.
La fruta no
engorda, o engorda: Falso, ya que el aporte
de calorías de la fruta va a depender del tipo
y cantidad de frutas consumidas diariamente.
El chicle baja
de peso: falso; desgasta el esmalte dental
y provoca un efecto rebote de aumento de apetito al
estimular las terminaciones nerviosas que se encuentran
en nuestra cavidad bucal.
La marraqueta
no engorda: En verdad "es uno el que
engorda"; pero hablemos en serio: el consumo
de pan sí se asocia a obesidad, ya que cada
pan equivale a aproximadamente 260 calorías
por lo que su consumo debe ser moderado. Es frecuente
detectar personas con un fenómeno de comer
compulsivo de pan, y que por el índice glicémico
de éste, además presentan un mayor riesgo
de presentar diabetes en el largo plazo, si es que
además existen antecedentes genéticos.
Los edulcorantes
producen cáncer: No existen estudios
serios que demuestren que los edulcorantes en dosis
recomendadas presenten riesgo de cáncer en
humanos.
Evitar hidratos
de carbono: de ninguna manera esto es recomendable,
ya que se corre el riesgo de presentar alteración
en neurotransmisores cerebrales como serotonina, y
desencadenar, especialmente al final de la tarde,
crisis de comer compulsivo de pan, galletas, golosinas
u otros alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas.
Dietas ricas
en proteinas: las proteínas son fundamentales
en una dieta equilibrada pero deben ser consumidas
con moderación, ya que su exceso puede provocar
un desgaste peligroso de la función renal,
y en algunas personas, un mayor riesgo de gota o cálculos
renales.
Es necesario
tomar leche: sí ya que el principal
aportador de calcio de la dieta son los lácteos
por lo que deberemos ingerir estos productos hasta
el fin de nuestras vidas, evitando lácteos
ricos en grasas.
Las carnes
diet no engordan: Falso, ya que no existen
estudios serios que certifiquen esta condición,
y además es fundamental la cantidad y tipo
de carne consumida para evaluar esto con certeza.
Dieta de las
estrellas: contiene diversos errores como
la eliminación de hidratos de carbono, o el
consumo libre de sustancias con alto nivel de grasa.
Puede provocar trastornos depresivos o alimentarios
como bulimia o anorexia. No debe hacerse por los riesgos
que presenta, entre los que también se cuenta
el efecto rebote.
¿Cuál es la relación del huevo
con el colesterol? El huevo es un alimento
rico en colesterol, sobre todo la yema. Existen múltiples
estudios que indican que el colesterol del huevo no
modifica los valores del colesterol sanguíneo;
por lo tanto, se puede consumir tres o cuatro veces
a la semana aunque el colesterol esté por encima
de los niveles normales.
¿Cuando
se tiene el colesterol elevado es menor comer sólo
la clara del huevo? Tener el colesterol alto
no debe ser motivo para comenzar a realizar dietas
estrictas o exóticas. No hay motivo para comer
sólo la clara aun cuando la yema es rica en
colesterol. No existe ningún estudio que haya
demostrado que el consumo de la yema sea un factor
decisivo en la elevación de las cifras del
colesterol. Además, los nutrientes que contiene
la yema son importantes para lograr una alimentación
bien balanceada.
¿Los
niños deben comer huevo todos los días?
El pico más alto en el desarrollo cerebral
de los niños ocurre en los dos últimos
meses de vida intrauterina y concluye hacia los seis
años de edad. La calidad de la nutrición
en esta época define el grado de perfección
con que se realiza este proceso. Por esto se aconseja
el consumo de un huevo diario después de los
seis meses de edad.
¿El
huevo daña el hígado de los niños?
Esta es una afirmación totalmente falsa, pues
el huevo es el alimento de la naturaleza con el mayor
y mejor valor nutritivo.
¿El
huevo crudo es útil para los deportistas?
La práctica de agregar un par de huevos crudos
al jugo del desayuno no sirve para nada. Para que
el huevo sea nutritivo, requiere siempre cocción.
Consumir huevos crudos equivale a botarlos a la basura.
¿Cuántos
huevos diarios debe consumir una mujer embarazada?
Como el huevo es el alimento por excelencia,
se debe consumir mínimo uno diario; al finalizar
el embarazo se aconseja continuar el consumo diario,
ya que las demandas nutricionales durante la lactancia
son aun más altas que en el embarazo.
¿Los
adultos necesitan consumir huevo todos los días?
El consumo de un huevo diario por parte de
los adultos aporta a la dieta una proteína
de alto valor biológico de bajo costo. Si se
utiliza en preparaciones bajas en grasa, contribuye
a aportar pocas calorías y buen valor nutritivo.
¿Se
pueden consumir alimentos fritos? Sí.
Consumidos esporádicamente no hacen daño,
pero lo importante es no abusar de ellos, pues cocinar
los alimentos en aceite aumenta la cantidad de calorías
que se consumen, lo que puede ocasionar aumento de
peso; además, el abuso en el consumo de alimentos
fritos es el responsable de la formación de
cálculos en la vesícula y de la acumulación
de colesterol en las arterias. Nunca se debe reutilizar
el aceite que ha sobrado, pues este se convierte en
una grasa de pésima calidad, al modificarse
la composición del tipo de grasa que forma
el aceite.
¿Se
puede utilizar sin restricción el aceite de
oliva? Este contiene la misma cantidad de
calorías que los demás aceites. La diferencia
radica en el tipo de grasa que lo compone, pues esta
es muy poco saturada y evita la formación de
placas en las arterias. Por esto se le considera un
aceite saludable, pero no se debe abusar de su consumo,
pues en exceso puede producir acumulación de
calorías, que se traduce en exceso de peso.
¿Debo
hervir la leche? La única leche que
debe hervirse es la que se compra cruda, es decir,
sin haber sufrido ningún proceso. Si se hierve,
pierde el proceso al que han sido sometida y, por
ende, el valor nutricional.
¿La
leche caliente ayuda a conciliar el sueño?
Sí, pues contiene un aminoácido llamado
triptofano que, entre otras funciones, induce el sueño.
Claro que este truquito debe ir acompañado
de una buena higiene de sueño, que consiste
en encontrar un sitio cómodo, con buena temperatura
y libre de ruidos.
¿No
se debe mezclar leche con frutas? No existe
ningún estudio serio que haya encontrado una
razón para no hacer esta mezcla. La única
explicación sería que la mezcla, como,
por ejemplo, un jugo en leche, presente aumento en
la producción de gases o distensión
en el abdomen, seguramente como consecuencia de la
leche, mas no de la mezcla.
¿Es
malo mezclar harinas? Este es un mito que
carece de fundamento científico. La mezcla
de harinas (arroz y papa) no tiene ningún misterio;
el problema está en conocer adecuadas, dependiendo
de la edad, peso, talla y condición física
de cada individuo.
¿El
aguacate disminuye el colesterol? Como el
aguacate contiene muchas grasas insaturadas, ayuda
a eliminar o regular el nivel de colesterol en la
sangre y favorece la formación del colesterol
bueno, llamado HDL. Este colesterol se encarga de
transportar el colesterol malo al hígado, desde
donde es eliminado a través de la bilis.
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