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Se dice que la comida medieval era muy poco refinada.
La falta de saber estar en la mesa, contrasta con
sabores insólitos como la leche de almendras,
el agua de rosas, el agridulce y el exótico
encanto de especias olvidadas.
En la Edad Media, la gastronomía se caracterizaba
por una búsqueda constante de sabores, colores
y combinaciones. La cocina medieval era un arte que
necesitaba de mucha dedicación y de mucha inventiva
ya que la viandas se reducían casi exclusivamente
a carnes asadas en grandes llamas.
Por ello, en sus grandes
banquetes realizaban enormes cantidades de platos
con la superposición de los sabores agridulces,
el uso del azúcar y el de las especias. Entre
los condimentos el preferido era el trío: queso,
azúcar y canela; y entre las carnes más
habituales procedían de los cuadrúpedos
y los pájaros. A menudo, los presentaban revestidos
de su propia piel o de su plumaje, decorados con oro
o rellenos con otros animales vivos más pequeños.
La sopa
Esta época
supuso el triunfo rotundo de la sopa. Tenían
ollas, potajes y caldos elaborados con habas, huevos,
guisantes, calabaza, hinojos y, sobre todo, arroz.
Se sazonaban obsesivamente con canela, jengibre, azafrán,
ajos o agraz.
La sopa dorada era
un plato típico que consistía en hacer
tostar unas rebanadas de pan, agregarles una salsa
a base de azúcar, vino blanco, yemas de huevo
y agua de rosas. Una vez bien empapadas, se freían
y se agregaba nuevamente agua de rosas; espolvoreándolas
con azúcar y azafrán.
inicio
Principales
productos
Entre las carnes se
encuentran principalmente las aves; cuadrúpedos;
órganos y miembros. Los pescados cobraban protagonismo
sobre todo en Cuaresma, lo que significaba sustituir
la carne por el pescado, las grasas animales por las
vegetales y las leche animal por la de almendras.
Los huevos y la leche
eran utilizados para elaborar mantequilla, queso y
cuajadas. Entre los productos de origen vegetal abundan
los cereales, legumbres, frutas y hortalizas como
las hierbas y raíces. Las legumbres calientes
eran principalmente los guisantes y garbanzos; y las
frías, lentejas y habas.
La fruta
Las frutas frescas
eran muchas y muy variadas. Entre ellas se podían
encontrar: moras, higos, uvas, cerezas, ciruelas,
sandías, melocotones, manzanas, melones, naranjas,
limones, aceitunas, peras, membrillos, granadas...
La función dietética de las frutas era
estimular, laxar y estreñir. Los frutos secos
eran menos variados: almendras, avellanas, castañas,
nueces, piñones y pistacho.
Muchos de los alimentos
del medievo pueden encontrarse hoy en día;
sin embargo, alimentos que hoy son comunes y cuyo
origen se encuentra en América -como el tomate,
las papas, la pimienta, el choclo, el café-
aún no eran conocidos.
inicio
Comidas
religiosas
La religión
en la Edad Media era el eje principal, así
que no se debe olvidar la influencia que ésta
pudo tener en la gastronomía de la época.
Algunas de las reglas impuestas por la Iglesia eran
comer ligero, sin grasas el miércoles, el viernes
y el sábado; las vigilias de las festividades
y naturalmente durante la Cuaresma, lo que significaba
sustituir la carne por el pescado, la leche animal
por la de almendras y las grasas animales por las
vegetales.
Las recetas medievales
que han llegado hasta nuestros días reflejan
la cocina de las clases altas, ya que las de clases
populares no han quedado por escrito. Por ello todos
los platos que se disponen se refieren a una cocina
aristocrática y burguesa.
inicio
Comida
medieval en casa
Para empezar se tiene
que olvidar de los platos, en su defecto utilizará
hogazas de pan redondas abiertas por la mitad. Cada
una de las mitades le servirá de plato donde
colocar sus exquisitas recetas.
En el medievo no se
utilizaban los cubiertos, así pues los asados
se comerán con las manos y las sopas y potajes
se servirán en cuencos y se sorberán.
La ensalada no debe
trocearse, las hojas se presentarán enteras
y bien aliñadas. El invitado la cogerá
con los dedos.
Lo primero que se presenta
en la mesa es la fruta, a modo de entremeses. Esto
puede ser porque de este modo se facilita la digestión.
Todavía hoy en muchos países se sirve
primero la fruta antes que cualquier otro plato.
Puesto que no va a
necesitar cubiertos sería conveniente que su
invitado esté provisto de un delantal o en
su defecto de una gran servilleta.
Una vez que termine
la comida con la fruta, sopas, guisos, asados, queso,
vino... el invitado necesitará lavarse las
manos. La mejor forma es una toalla muy caliente o
un cuenco con agua caliente y limón para eliminar
los restos.
Se puede concluir con
una queimada. Se trata de una bebida alcohólica
que se flambea mientras se da vueltas hasta que el
fuego se extingue. Puede acompañarla con galletas
caseras provistas de cereales o frutas.
inicio
Cena
medieval y ambientacion
Si quiere sorprender
a sus invitados anímeles a que acudan disfrazados
a su casa, así estarán a tono con el
ambiente que usted vaya a preparar. Los trajes pueden
ser muy variados: caballeros, princesas, reyes, mesoneros,
taberneros...
Para la decoración
busque elementos que se identifiquen con la época
del medievo: candelabros, escudos, lanzas... Esto
ayudará a que sus invitados crean que son verdaderos
aristócratas.
Puede escribir un menú
para cada uno en una pequeña hoja a la que
se le habrán quemado los bordes. Redáctelo
en castellano antiguo, con cada uno de los platos.
Para darle mayor verosimilitud, puede pedir a uno
de sus invitados que haga de juglar y cante los paltos
al resto de los invitados. Así se sentirán
envueltos por la magia de la Edad Media.
Para que la cena o
comida no resulte aburrida puede amenizarla con juegos
malabares, trucos de magia o juegos astrológicos,
muy populares en la época. También puede
invitarles a un duelo de caballeros para salvar a
la princesa. Por supuesto, con espadas de plástico.
Para concluir, invíteles
a una queimada flambeada mientras su juglar repite
los conjuros que las brujas recitaban. Dándo
vueltas al licor hasta que el fuego se extinga: mouchos,
coruxas, sapos e bruxas...
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