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| Envidiar es
comparar. Y hemos sido enseñados a comparar,
hemos sido condicionados para comparar, siempre comparar.
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Alguien
tiene una mejor casa, alguien tiene un mejor cuerpo, alguien tiene
más dinero, alguien tiene una personalidad carismática.
Comparar, sigue comparándote a ti mismo con todos los que
pasan y la envidia aparecerá; es el acondicionamiento de
la comparación por el producto.
Por
otra parte, si dejas de comparar, la envidia desaparece, entonces
tu simplemente, sabes que tú eres tú y nadie más
y no existe la necesidad. Es bueno que no te compares con los
árboles, si no, vas a sentir mucha envidia— ¿por
qué no fuiste verde? ¿Y por qué Dios es duro
contigo y no con las flores? Es mejor que tú no te compares
con los pájaros, los ríos, las montañas porque
sufrirás. Sólo te comparas con seres humanos porque
has sido condicionado para compararte con otros seres humanos;
no te comparas con pavos reales o loros. Ahí si que estarías
celoso cada vez más: estarías tan celoso que simplemente
no podrías vivir.
La
comparación es una actitud muy tonta, pues cada persona
es única e incomparable. Una vez que comprendes eso, la
envidia desaparece. Cada ser es único, incomparable. Tú
eres sólo tú: nadie ha sido jamás como tú,
y nadie jamás lo será. Y no necesitas ser como otro.
Dios
sólo crea originales; no crea copias.
Un
grupo de pollos y gallinas estaba en el patio cuando una pelota
de fútbol voló sobre la cerca y cayó en el
centro. Un gallo observó, balanceándose la estudió
y luego dijo “ No me estoy quejando chicas, pero miren el
resultado del trabajo de los vecinos”
En casa de los vecinos, grandes cosas suceden: el pasto es más
verde, las rosas son más rosadas. Todos parecen tan felices
–excepto tú. Siempre comparándote. Y el caso
es el mismo con los otros, se están comparando también.
Quizás están pensando que el pasto es más
verde en tu césped –siempre parece más verde
a la distancia-- que tu esposa es más bonita, ... Tú
estás cansado, no puedes entender como te permites a ti
mismo estar atrapado con esta mujer, no sabes como deshacerte
de ella— ¡y el vecino tiene envidia de ti por tener
una esposa tan linda! Y tal vez tú estás celoso
de él...
Todos
sienten envidia de los demás y por eso creamos un infierno
y nos convertimos en malas personas
Un
viejo granjero estaba enojado mirando los daños de la inundación.
“Hiram” gritó el vecino” todos tus cerdos
se desbarrancaron por el arroyo”.
“¿ y los cerdos de Thompson?” preguntó
el granjero.
“También se fueron”.
“¿y los de Larsen?”
“Sí”.
“¡Mmn! Soltó el granjero, contento “no
es tan malo como pensé”
Si
en todas partes hay miseria, se siente mejor; si todos están
perdiendo, se siente bien. Si todos están felices y exitosos,
hay un dejo de amargura.
Pero
¿por qué la idea de los otros entra en tu cabeza,
en primer lugar?
Nuevamente déjenme recordarles que es: porque no dejan
que sus propios juicios fluyan; no dejan que su propia felicidad
crezca, no han permitido a su propio proceder. Por eso se sienten
vacíos y miran a todos y cada uno afuera, porque sólo
pueden ver lo de afuera
Tú
conoces tu interior y así conoces a los demás; exteriormente,
eso genera envidia. Ellos te conocen exteriormente y saben cuál
es su propio interior— eso genera envidia. Nadie más
conoce tu interior. Entonces tú sabes que no eres nada,
que no vales nada. Y los otros, afuera, se ven sonrientes. Sus
miradas pueden ser falsas, pero, ¿cómo sabes que
son falsas? Quizá sus corazones están muy sonrientes.
Sabes que tu sonrisa es falsa porque tu corazón no sonríe
del todo, talvez está llorando y sollozando.
Tú
conoces tu interior y sólo tú lo conoces, nadie
más. Y conoces el exterior de todo el mundo y en el exterior
la gente lo hace bonito. El exterior son sólo piezas de
un espectáculo y es decepcionante.
Hay
una antigua historia sufí.
Un
hombre estaba muy agobiado con su sufrimiento. El rezaba cada
día a Dios “¿Por qué yo? Todos parecen
tan felices, por qué soy el único que sufre.”
Un día fuera de sí por la desesperación,
rezó a Dios, “Puedes darme el sufrimiento de cualquiera
y lo aceptaré, pero toma el mío, ya no lo soporto
más”
Esa
noche tuvo un hermoso sueño --hermoso y muy revelador.
Soñó que Dios se le aparecía en el cielo
y les dijo a todos: “pongan todos sus sufrimientos dentro
del templo” Todos estaban cansados de su sufrimiento. De
hecho todos han rezado alguna vez “Puedo aceptar el sufrimiento
de cualquier persona, pero llévate el mío; esto
es demasiado, es insoportable”.
Así,
todos juntaron sus sufrimientos en una bolsa y llegaron al templo,
se veían felices; el día había llegado, sus
plegarias habían sido escuchadas. Y este hombre también
se apresuró al templo.
Y
Dios dijo “pongan sus bolsas en las murallas” y eso
hicieron y entonces Dios declaró. “Ahora puede cada
uno escoger tomar cualquier bolsa”.
Y
lo más sorprendente fue esto: que el hombre que había
rezando siempre ¡corrió hacia su bolsa para que nadie
la tomara! Pero él tuvo una sorpresa porque cada uno tomó
su propia bolsa y todos estaban contentos de elegir de nuevo ¿Qué
pasó? Por primera vez cada uno vio las miserias ajenas
-- ¡sus sufrimientos eran iguales o más grandes!
El
segundo problema era que uno se acostumbra a los sufrimientos
propios. Ahora, elegir los de otro --¿quién sabe
que sufrimientos habría en otra bolsa, por lo menos uno
está familiarizado con sus propios sufrimientos, se ha
acostumbrado a ellos --¿para qué elegir uno desconocido?.
Y
todos se fueron a casa felices. Nada había cambiado, estaban
devolviéndose con el mismo sufrimiento, pero todos estaban
contentos, sonrientes y alegres porque pudieron llevarse su propia
bolsa devuelta.
En
la mañana él rezó a Dios y dijo:” Gracias
por el sueño, nunca te pediré eso de nuevo. Lo que
sea que me hayas dado, es bueno para mí; por eso me lo
has dado”.
Por
los celos están en constante sufrimiento; se han vuelto
malvados con los otros. Y por los celos tú comienzas a
ser falso, porque comienzas a pretender, comienzas a simular cosas
que no son, empiezas a pretender cosas que no puedes, que no son
naturales para ti. Llegas a ser más y más artificial.
Imitando a otros, compitiendo con otros ¿qué más
puede hacerse? Si alguien tiene algo que tu no tienes y no tienes
la posibilidad natural de tenerlo, la única forma es tener
un sustituto barato.
Escuché
que Jim y Nancy Smith tuvieron una gran temporada en Europa este
verano. Es tan bueno cuando una pareja tiene la oportunidad de
vivir la vida. Ellos fueron a todas partes e hicieron todo. Paris,
Roma... nómbralo, ellos lo vieron e hicieron todo.
Pero fue tan molesto cuando al regresar a casa, pasaron por la
Aduana, Uds. saben como los oficiales de Aduana escudriñan
las pertenencias. Abrieron una bolsa y sacaron tres pelucas, ropa
íntima de seda, perfume, tintura para el pelo... realmente
molesto. ¡Y era sólo la maleta de Jim!
Sólo
mira dentro de tu valija y encontrarás muchas cosas artificiales
y falsas ¿para qué? ¿por qué no puedes
ser natural y espontáneo? Por los celos.
El
celoso vive en un infierno. Elimina la comparación y los
celos desaparecerán, la maldad desaparecerá, la
falsedad desaparecerá. Pero sólo los puedes eliminar
si empiezas a hacer crecer tus tesoros internos; no hay otra forma.
Madura,
conviértete en un individuo más y más auténtico.
Ámate y respétate de la forma que Dios te hizo e
inmediatamente las puertas del cielo se abrirán para ti.
Estuvieron siempre abiertas, simplemente no te habías fijado.
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