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Los
minerales son micronutrimentos inorgánicos
que forman parte de algún órgano o elemento
del cuerpo, como son los huesos o la sangre y se adquieren
a través de algunas frutas, vegetales y otros
alimentos.
Los
minerales mantienen saludables y funcionando bien
a las células de cada uno de los órganos
del cuerpo, activan la producción de líquidos
y sustancias del cuerpo, como las hormonas o las enzimas
y ayudan en la realización de varios procesos
vitales como la respiración, la digestión
o la circulación.
Los
minerales forman parte de las frutas, vegetales y
otros alimentos y vienen en diminutas cantidades en
ellos, pero en cantidad suficiente para los requerimientos
humanos.
Entre
los más importantes para el cuerpo están:
hierro, cinc, calcio, potasio, sodio, yodo, magnesio
y otros más
Hay cuatro minerales que no pueden faltar en una alimentación
completa y sana porque el cerebro, sin ellos, es incapaz
de realizar sus funciones de manera lógica
y equilibrada. El cobre facilita el correcto funcionamiento
del sistema nervioso central. Está muy extendido
en la naturaleza: en el hígado de los animales,
algunos pescados y moluscos, legumbres y frutos secos.
El
fósforo estimula y tonifica las células
y la energía cerebral y nutre la mente a través
del sistema nervioso, sanguíneo y muscular.
Se encuentra en casi todos los alimentos: carne, pescado,
queso, cereales,…
El
hierro es indispensable para que el cerebro aumente
su resistencia física y mental y para la producción
de energía. Está en la carne, las semillas
de calabaza, el perejil y las almendras. El magnesio
regula el sistema nervioso simpático y parasimpático,
estimula la memoria y retrasa el envejecimiento. Se
puede hallar en el mar, en forma de sal, y en los
frutos secos.
Los
Minerales Necesarios
EL
AZUFRE
Se encuentra. Puede ingerirse con ajo, cebolla, puerro,
maíz, almendras, coliflor, albaricoque, fresas
o huevos.
Su
carencia provoca vulnerabilidad frente a las infecciones,
enfermedades de la piel y debilidad bronquial..
EL
CALCIO
Se encuentra. Abunda en el perejil, ajo, zanahorias,
cereales integrales, espinacas, coliflor, uvas, cebollas,
legumbres y frutos secos entre otros,
Su
carencia. El calcio favorece los huesos, dientes y
músculos además de favorecer las defensas.
Por lo tanto cuando no se encuentra en cantidad suficiente,
son estos los órganos más afectados.
LA
CLOROFILA
Se encuentra en todas las verduras verdes o frutos
y plantas que en su proceso de crecimiento hayan pasado
por una fase verde.
Su
carencia. Su consumo, evita las infecciones, la anemia,
la debilidad cardíaca, muscular y nerviosa,
así como el cansancio.
LOS
FERMENTOS
Se encuentra en frutas y verduras crudas, miel y quesos.
Al cocinar un producto por encima de los 50º,
los fermentos se pierden.
Su
carencia. Los fermentos ayudan en la asimilación
de los alimentos y su transformación. Su falta
afecta a estos procesos.
EL
FÓSFORO
Se encuentra en, lentejas, almendras, espinaca, coliflor,
manzana, yema de huevo, hortalizas y harinas, favoreciendo
la lechuga su asimilación.
Su
carencia puede provocar insuficiencias óseas,
nerviosas y depresiones.
EL
HIERRO
Se encuentra en legumbres y frutos secos,
Su
carencia provoca anemia, problemas de crecimiento,
constipados y disminución de las defensas en
general.
EL
MAGNESIO,
Se encuentra en las espinacas, avena, coliflor, mandarina,
plátanos y frutos secos.
Su
carencia se evidencia en debilitamiento, trastornos
degenerativos, nerviosos y anemia.
EL
POTASIO
Se encuentra en las lentejas, plátanos, naranja,
ajo, tomate, coliflor y frutos secos.
Su
carencia. Su uso previene las contracciones musculares
y calambres.
EL
SÍLICE
Se encuentra. Abunda en los cereales integrales y
en la piel de frutas y verduras.
Su
carencia causa endurecimiento de los vasos sanguíneos,
arteriosclerosis, trastornos óseos, dentales
y musculares así como problemas renales, cardíacos
y diabetes.
EL
YODO
Se encuentra en algas, ajo, cebolla, espinacas, espárragos,
champiñones, arroz integral, zanahorias, cereales
y puerro.
Su
carencia. Su uso recomendado para evitar problemas
de tiroides, tendencia a congestionarse y en general
una disminución de las defensas del organismo.
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