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Los huesos son un órgano tan vivo como cualquier
otro y además de servirnos de sostén,
cumplen otras importantes funciones. Por ejemplo,
en su interior, se halla la médula ósea,
donde se forma la mayor parte de las células
de la sangre.
Además
junto con el riñón, el intestino y las
glándulas tiroides y paratiroides, juega un
papel fundamental en el equilibrio del calcio y del
fósforo, sustancias esenciales para el funcionamiento
de cualquier célula y cuya cantidad tiene de
permanecer estable dentro de unos límites muy
estrechos.
Nos demuestra
que los huesos no son un organismo estable y permanente,
el hecho de que, tanto su tamaño como su consistencia
son muy diversos, no es lo mismo en un niño
que en un adulto, por tanto, tienen una capacidad
de desarrollo y de crecimiento que se prolonga hasta
alcanzar la situación adulta, aproximadamente
a los veinte años. Se sabe, además,
que cuando un hueso se rompe, él solo es capaz,
en condiciones normales, de repararse y recuperar
la dureza que tenía anteriormente.
En general, las personas
forman los huesos hasta cerca de los 30 años.
"Durante un tiempo la masa ósea se mantiene
en un nivel máximo y luego empieza a decaer
“.
Después los huesos se vuelven menos densos
y anualmente pierden alrededor del 0,3 % de su masa,
porque la estructura de apoyo se erosiona y el calcio
se acaba poco a poco. Después de la menopausia,
la pérdida se acelera a veces entre el 2 y
el 3 % por año.
En la mayoría
de los casos las patologías óseas llegan
en las mujeres de la mano de la menopausia. En los
hombres la pérdida de masa ósea es progresiva,
en general a partir de los 50 años. Por eso
se aconseja a todas aquellas que han llegado a esa
etapa realizarse una densitometría una vez
por año, o cada dos años si el resultado
es normal.
La
Osteopenia, ¿qué es?
La Osteopenia, es un
escalón previo a la osteoporosis, el deterioro
grave de los huesos que es factor de riesgo de fracturas.
La padecen el 15 por ciento de las mujeres de entre
30 y 40 años. Se puede prevenir con un diagnóstico
precoz.
Es una entre tantas
enfermedades "silenciosas", que se instalan
sin producir síntomas y pueden avanzar hasta
niveles riesgosos si no se trata a tiempo.
Pero si se detecta en forma temprana es casi siempre
controlable y muchas veces puede revertirse.
Aunque la osteopenia puede avanzar hasta la osteoporosis,
los médicos aseguran que muchas veces es posible
detenerla e incluso reconstituir el hueso debilitado.
Por eso, los controles son fundamentales.
La
Osteoporosis
Osteoporosis significa,
literalmente, porosidad en los huesos.
La enfermedad de la OSTEOPOROSIS consiste en una alteración
del metabolismo del hueso: se forma menos cantidad
de la que se destruye. Si esta situación durara
unos cuantos días, no tendría mayor
importancia; pero cuando se prolonga a lo largo de
mucho tiempo, los huesos van perdiendo progresivamente
sustancia, sus trabéculas se hacen cada vez
más frágiles y débiles, y el
hueso por tanto, más quebradizo. Su tratamiento
resulta difícil, puesto que depende de los
hábitos de toda una vida.
¿Porque
afecta a las mujeres maduras?
Hacia los 70 años,
una mujer puede tener tan sólo la mitad de
la masa ósea que tenía los 30 años.
Así, los huesos se vuelven débiles,
frágiles y quebradizos. La estatura termina
por reducirse un poco porque la columna vertebral
se comprime; en casos extremos, las vértebras
superiores se curvan y forman una joroba. El riesgo
de que se fracturen los huesos; incluso con presiones
mínimas aumenta mucho, en especial en muñecas,
piernas y vértebras; 1 de cada 4 ancianas llega
a sufrir fracturas que limitan su movilidad.
Las mujeres sufren un descenso brusco y mantenido
de sus hormonas estrógenos y progesterona,
fenómeno que acelera enormemente la pérdida
de hueso.
Esta aceleración
es aún mayor en las fumadoras y en aquellas
mujeres a las que le fueron extirpados los ovarios
antes de la menopausia.
Otra situación
que merece una mención especial es el uso crónico
de fármacos corticoides, lo que explica las
precauciones de algunos médicos antes de utilizar
estos medicamentos durante un tiempo prolongado.
Prevención
La osteoporosis, es
una enfermedad en la que el papel más importante
lo juega la prevención, una prevención
que, comienza ya en la infancia y en la juventud.
En este sentido, las principales medidas preventivas
consisten en administrar una cantidad apropiada de
calcio en la alimentación de los niños
y jóvenes, puesto que es a esas edades cuando
el hueso es más apto para captar esa sustancia
que le permite alcanzar un buen nivel de dureza, y
realizar una vida suficientemente activa. Sólo
de esta manera podremos evitar una vejez frágil
y peligrosa, en la que el más leve golpe puede
tener consecuencias terribles
El riesgo de la osteoporosis
grave aumenta por factores como antecedentes familiares,
menopausia temprana, dieta pobre en calcio y en magnesio,
tabaquismo, alcoholismo y falta de ejercicio. Usted
puede contribuir a prevenirla, o reducir una mayor
pérdida de hueso cuando ya se ha iniciado el
proceso, haciendo ejercicio con regularidad y evitando
las dietas radicales, el tabaco y el alcohol.
Debe tenerse en cuenta
que existen factores que interfieren con la absorción
de calcio como el exceso de sal, alcohol, las xantinas
y cafeína que encontramos en café, te,
mate, cacao, bebidas colas. Éstas podemos consumirlas
pero con moderación.
La actividad física
es importante para fortalecer huesos y músculos,
y aprovechar mejor calcio absorbido.
También
es necesario el aporte de vitaminas como:
- Vitamina D, necesaria
para la absorción y fijación de calcio;
la obtenemos tomando sol 15 minutos diarios al estimular
un precursor que se encuentra en la piel; también
la incorporamos cuando consumimos hígado,
yema de huevo o lácteos fortificados.
- Vitamina C, necesaria
en la síntesis de colágeno, proteína
que forma parte del hueso, la encontramos en los
cítricos como mandarina, naranja, pomelo,
limón, también en el ají, melón,
brócoli, zanahoria, tomate. Debe tenerse
presente que la vitamina C pierde su efectividad
si la exponemos a temperaturas mayores a 30 grados
centígrados.
- Vitamina A. La
encontramos en yema de huevo, lácteos, peces
grasos, hígado, y como pro-vitamina A en
verduras y frutas de color amarillo y naranja, zanahoria,
batata, melón, damasco y verduras de hoja
verde intenso.
En mujeres mayores
de 50 años y hombres mayores de 65 años
es recomendable el consumo de genisteína, que
es una proteína que nos aporta la soja y actúa
como estrógeno débil, estimulando la
síntesis de masa ósea, podemos cubrir
30-40g de la misma con 1/2 taza de porotos de soja,
1 taza de bebida de soja, 130g de tofú (queso
de soja).
Prestando atención
a estas recomendaciones en general no tendremos “problemas”
con nuestros huesos, previniendo así la osteopenia
y osteoporosis en adultos y el raquitismo en niños.
Usted
puede hacer varias cosas para reducir el riesgo de
problemas de los huesos
- Consuma una cantidad
suficiente de calcio y vitamina D en la alimentación.
Los alimentos ricos en calcio incluyen leche descremada,
yogur y verduras de hoja. Los suplementos de calcio
con vitamina D son otra fuente de calcio. Los adultos
deben consumir de 1.000 a 1.500 mg de calcio todos
los días.
- Haga ejercicio
con soporte de peso. Caminar, trotar, jugar tenis,
bailar y otras actividades de esa naturaleza fortalecen
los huesos.
- No beba alcohol
ni fume en exceso. Estos patrones de comportamiento
aceleran la pérdida de hueso.
- Evite las caídas.
Las fracturas de los huesos aumentan su riesgo de
osteonecrosis.
Sugerencias
Dietarias
DAR PREFERENCIA
A LOS ALIMENTOS RICOS EN CÁLCIO
La leche y derivados
(yogur, cuajada, quesos...) tienen la fama de ser
las mejores fuentes de calcio; sin embargo, existen
diversos alimentos vegetales tanto o más ricos
en este mineral que los anteriores.
No obstante, el aprovechamiento
por el organismo del calcio de los vegetales no es
tan eficaz como la del calcio de los lácteos
y esto se debe a que existen en los alimentos sustancias
que favorecen o interfieren con la absorción
y posterior aprovechamiento de dicho mineral.
Favorecen la
absorción del calcio:
La vitamina D, las
proteínas, la lactosa, sustancias todas ellas
presentes en los lácteos. De ahí que
se considere a estos productos como fuente más
eficiente de calcio.
Interfieren
su absorción:
El exceso de fósforo,
como ocurre en las dietas en las que se abusa del
consumo de alimentos proteicos, especialmente de carne
y derivados. Los fitatos, sustancias presentes en
el salvado de trigo y en la cáscara de otros
cereales y los oxalatos abundantes en las verduras
de hoja, forman sales insolubles con el calcio, e
impiden su óptima absorción.
Leche de Soja y sus
derivados; cáscara
de huevo (higienizada, desecada) se puede reducirla
a polvo y luego mezclarla en sopas, licuados de frutas
u otras preparaciones culinarias; otra receta: se
mezclan por partes iguales, por Ej. siete cáscaras
de huevos ( higienizadas y desecadas) con el jugo
de siete limones, para esta proporción se agregan
dos cucharadas de azúcar, se deja de 2 a 3
días en reposo, en la heladera, luego se cuela
y se ingieren dos cucharadas soperas por día,
o media tacita de café, en ayunas.
peces: salmón, sardina, mejillones,
ostras, langostinos, anchoas, los pescados de los
que se come la espina tales como sardinas en lata,
boquerones, etc., también son ricos en calcio.
harina de soja,
porotos negros, adukis, lentejas, sésamo, melaza
negra, copos de cereales.
frutas:
naranja, mandarina, duraznos, damascos, frutas secas,
especialmente almendras, consumir 7 a 8 diarias, avellanas,
coco rallado y legumbres en general y con cantidades
más discretas, la col, el brécol, las
espinacas, vegetales: alfalfa, choclo, zapallo, remolacha.
Alimentos Ricos en Vitamina D
La vitamina D se encuentra
principalmente en el aceite de hígado de bacalao
o arenque y atún.
Recomendaciones:
Ingerir líquidos
- como mínimo 1200 ml./ día: tizanas,
agua pura filtrada o mineral (preferentemente mineral
debido al tenor de calcio) - Evite fumar y la ingesta
de alcohol. - Expóngase a la luz solar diariamente
en los horarios recomendados. La vitamina D es esencial
en la absorción del calcio;
Practique
ejercicios regularmente pues, mejoran la
circulación sanguínea, contribuyen en
el control de la presión arterial y peso, favorecen
a la mineralización ósea, conservan
el tono (rigidez) muscular, además de activar
la inmunidad celular, previniendo enfermedades.
Duerma bien,
el sueño ayuda en la reconstitución
de las defensas orgánicas;
Busque armonizarse
con el medio ambiente
Conquiste energías
positivas, que le ayudarán a producir substancias
benéficas para la conservación saludable
de su metabolismo.
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