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| Entre
los muchos productos que nos brindan las abejas, el
polen es uno de los más completos y energizantes. |
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El
polen contiene proteínas (casi todos los aminoácidos
esenciales), y es fuente conocida de vitaminas, minerales e hidratos
de carbono.
El
polen es un polvillo producido por los órganos masculinos
de las plantas, encargado de fecundar sus órganos femeninos.
Las
abejas recogen el polen de las flores con sus patas y lo humedecen
con néctar dándole forma de pequeñas bolas
que transportan a la colmena para alimentar a las abejas obreras.
Mediante estos viajes de flor en flor contribuyen, desinteresadamente,
a la polinización de muchas especies. El hombre lo obtiene
situando unos cajoncillos con rejillas en la entrada de la colmena.
El polen se deshidrata para que no fermente ni se enmohezca.
Fuente Natural de Salud
El
polen contiene, de forma muy completa, todos los elementos indispensables
para la vida de todo organismo, elementos que no podrían
conseguirse de forma artificial ni con los métodos más
sofisticados. Su riqueza hace de este producto natural un estupendo
complemento alimenticio, con gran participación en el mantenimiento
de nuestra salud.
Como en la miel, sólo para hacernos una ligera idea del
esfuerzo que representa la recolección, diremos que el
tiempo necesario para que una abeja, de flor en flor, recoja el
polen necesario para formar una carga en su tercer par de patas
oscila de los 5 a los 15 minutos, según la planta, y que
en general, como término medio, una abeja realiza una media
de veinte cargas por día (es decir, cuarenta bolitas de
polen).
El
polen es el alimento plástico de la colmena, básico
en el desarrollo de las larvas de abejas, gracias a su riqueza
en proteínas (de un 20-30%), incluyendo todos los aminoácidos,
en minerales (se han detectado hasta 27 minerales) y en vitaminas,
así como enzimas (se han detectado más de 100),
reguladores del crecimiento, ácidos grasos, ácidos
orgánicos y flavonoides. La FAO lo ha considerado una fuente
sustancial de nutrientes esenciales en la ingesta diaria.
Situar
al polen en nuestro “cuadro” de alimentos no es sencillo,
pues se trata de un producto bastante desconocido. Para hacernos
una idea de relación con alimentos que habitualmente consumimos,
pondremos algunos ejemplos:100 g de polen tienen tanto fósforo
como la carne de ternera o algunas verduras, y más que
la leche entera; tienen más magnesio que las carnes, los
pescados y la mayor parte de las verduras (aunque queda lejos
del salvado de trigo o las almendras, especialmente ricos en este
mineral); algunos pólenes tienen tanto hierro como las
espinacas, la carne o la yema de huevo y más que el pescado;
y tanto zinc como las avellanas, el queso Emmental o la harina
de soja (considerados ricos en este elemento).
Si
nos fijamos ahora en algunos ejemplos entre las vitaminas, el
polen tiene tanta o más vitamina B1 (tiamina) como el extracto
de levadura o el germen de trigo; tiene más vitamina B2
(riboflavina) que los huevos y la leche, y algunos tipos de polen
tienen más contenido que la levadura de cerveza (muy rica
en esta vitamina) o la carne de ternera; su contenido en vitamina
C es similar a las espinacas, el tomate o los plátanos;
y en algunos tipos el contenido en vitamina E (hay más
variación en este valor) es similar al del germen de trigo,
los cacahuetes o el aceite de oliva.
Es,
pues, evidente que es un complemento de la dieta especialmente
indicado en momentos de fatiga y desnutrición, y es también
muy adecuado en dietas vegetarianas. Además, de entre otros
muchos beneficios en nuestro organismo descritos por el aporte
de polen, queremos destacar su elevado poder antioxidante (muchos
de los elementos de su composición, como los ácidos
grasos, las vitaminas C y E, beta-carotenos, selenio, ácidos
nucleicos, etc., representan un papel muy importante en este aspecto)
y su consumo en algunos países del norte de Europa como
preventivo de problemas relacionados con la próstata.
¿Cuáles
son las Propiedades del polen?
•
Ayuda a recuperarse en casos de anemia o debilidad.
• Aumenta la resistencia ante las enfermedades.
• Es un buen regulador intestinal
• Se recomienda en embarazo y lactancia por su gran poder
remineralizante.
• Aconsejable frente a la apatía sexual y problemas
de próstata por su gran riqueza en Zinc.
• Ayuda a recuperar el apetito en personas convalecientes.
• Regula el peso corporal tanto en obesidad como para la
delgadez.
• Alimento ideal para deportistas ya que aumenta la resistencia
ante el esfuerzo físico.
• Refuerza la memoria.
• Muy útil para los diabéticos ya que ayuda
a regular los niveles de glucosa.
• Gracias a su contenido en Riboflavina, vitamina A y Zinc
ayuda a mejorar la visión.
Modos
de consumir el polen
El
sabor del polen no tiene por que gustar a todo el mundo. Pero
para ello existen muchas alternativas de disfrutarlo.
Hay quien mastica tranquilamente el polen hasta deshacerlo por
completo en la boca; hay quien se ayuda a tragarlo con un sorbo
de agua. Pero si ninguna de estas formas vuelven sencilla la tarea
de tomarse una cucharada de polen, se puede disolver en jugo de
naranja o en leche y añadirle un poco de miel; es una excelente
manera de conseguirlo.
Y quien prefiera masticarlo puede hacerlo mezclando el polen con
yogur, miel o mermelada.
También están los productos ya preparados a base
de polen, otra forma cómoda y efectiva de tomar polen con
frecuencia.
MODO
DE EMPLEO:
20 gr. / día para adultos.
30 gr. / día para adultos con síntomas de fatiga
física o gran actividad.
12 gr. / día para niños de 3 a 5 años.
16 gr. / día para niños de 6 a 12 años.
ADVERTENCIAS:
Tomar
una pequeña cantidad hasta asegurar su tolerancia en personas
que puedan tener alergia a productos derivados de la abeja y/o
sufren asma.
Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto
de una dieta equilibrada.
No superar la dosis diaria recomendada
Mantener fuera del alcance de los niños.
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