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| El
pomelo, también conocido como toronja o pamplemusa,
es el fruto del árbol homónimo que pertenece
al género Citrus de la familia de las Rutáceas.
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Esta
familia comprende más de 1.600 especies. El género
botánico Citrus es el más importante de la familia,
y consta de unas 20 especies con frutos comestibles todos ellos
muy abundantes en vitamina C, flavonoides y aceites esenciales.
Los frutos, llamados espérides, tienen la particularidad
de que su pulpa esta formada por numerosas vesículas llenas
de jugo.
Es uno de los cítricos que más se aconseja.
Si bien su gusto es muy ácido, mucha gente lo come sencillamente
espolvoreado con ázucar y con la ayuda de una cucharita,
otros prefieren su jugo.
Es rico en vitamina C, también contiene A y B. Tiene muchas
propiedades curativas, es antiséptico, disolvente, tonificante
y estimulante del apetito. Previene la gripe y los resfríos.
Su jugo en ayunas actua como depurativo, fortifica los vasos sanguíneos
y depura la sangre.
Origen y Variedades
No
se conoce con exactitud el origen del pomelo, aunque numerosas
investigaciones señalan que se trata de un cruce natural
entre el naranjo dulce y el pummelo (una especie diferente) producido
en Barbados, en las Indias Occidentales. Desde allí, se
extendió su cultivo por todo el Caribe, y posteriormente
a los Estados Unidos, donde se comienza su producción a
gran escala. A día de hoy, el cultivo de pomelo se lleva
a cabo en numerosos países tropicales y subtropicales y
su producción mundial supera las 3,8 millones de toneladas,
siendo Estados Unidos el líder con más de 2,3 millones
de toneladas, y donde el 45 % se destina al consumo en fresco.
Le siguen en importancia países como Argentina, Cuba, Chipre,
Israel, México, Mozambique, Sudáfrica, China, Turquía
y España (principalmente en las comunidades murciana y
valenciana).
Las distintas variedades de pomelo se clasifican según
la tonalidad de su pulpa.
Variedades
blancas o comunes: son las que tienen la pulpa de color
amarillo, y a pesar de ser las más cultivadas cada vez
más se ven desplazadas por las variedades pigmentadas.
Duncan:
se consideran los pomelos de referencia en el mercado en cuanto
a calidad. Se distinguen por su gran tamaño, su pulpa firme
y jugosa, excelente sabor, buena acidez y niveles altos de azúcar;
además de sus numerosas semillas (30-50 por fruto). Esta
variedad se usa en la industria para la elaboración de
zumo y se cultiva casi en exclusiva en Florida.
Marsh
(Marsh Seedles): esta variedad se obtuvo a partir de
semillas de Duncan, y actualmente se considera la variedad más
importante a nivel mundial. El fruto tiene un tamaño medio,
algo más pequeño que el Duncan, con un peso de alrededor
de 300 gramos. La corteza es muy lisa, ligeramente gruesa y la
pulpa es de color claro. Contiene mucho zumo y apenas tiene pepitas
(2-3 semillas por fruto). Su sabor es dulce, aunque al comienzo
de la campaña resulta muy ácido.
Variedades
pigmentadas: son pomelos con la pulpa de tono rosa y
rojizo y deben su color al pigmento licopeno. Su popularidad y
consumo se ha incrementado en las dos últimas décadas
en muchos países. El llamativo color sólo se produce
si las temperaturas de cultivo son elevadas.
Thompson
o Pink Marsh: fue la primera variedad pigmentada sin
semillas y surgió por mutación espontánea
de la variedad Marsh. Por ello, los frutos se asemejan a la citada
variedad, aunque difiere en el color de su pulpa, ligeramente
rosada, que tiende a desaparecer con el tiempo. Su zumo no adquiere
coloración.
Ruby,
Redblush, Ruby Red, Red Marsh o Red Seedless: representa
la variedad pigmentaria más cultivada, aunque pronto se
verá superada por variedades más recientes. Estos
pomelos surgen por mutación espontánea de la variedad
Thompson con la que comparten similitud, aunque presenta mejor
calidad y un mayor tono rojizo externo e interno. El fruto es
de menor calibre que las variedades anteriores y tiene pocas o
ninguna semilla.
Burgundy:
es el fruto más pequeño y se cree que también
se originó a partir de la variedad Thompson. Es una variedad
tardía que se mantiene en el árbol hasta comienzos
del verano en buenas condiciones. El color amarillo de su corteza
lisa no se corresponde con el intenso tono marrón de la
pulpa. Apenas tiene pepitas (1-2 por fruto) y su pulpa es firme,
muy jugosa, con sabor dulce y nada amargo. Se considera de calidad
inferior respecto a otras variedades pigmentadas, por lo que apenas
se cultiva en la actualidad.
Star
Ruby: de tamaño medio, apenas tiene semillas (1-2
en algunos frutos). Su piel es muy delgada, fina y lisa, amarilla
con tonalidades rojizas, y al ser consistente permite pelarlo.
Su pulpa adquiere un color rojo intenso y proporciona abundante
zumo de sabor más dulce y menos amargo que otros. Es un
fruto que se deteriora muy rápido; mientras muchas variedades
pueden almacenarse en buenas condiciones durante varios meses,
ésta tiende a estropearse a las pocas semanas.
Henderson,
Ray Ruby y Rio Red: son las variedades más recientes
y están destinadas a reemplazar a la Star Ruby, dado que
sus frutos son de mayor tamaño y los árboles que
los producen son más resistentes y manejables.
Su
Mejor Epoca y Caracteristicas
Los
pomelos florecen durante la primavera y sus frutos maduran según
las variedades entre los meses de otoño e invierno, por
lo que su mejor época de consumo es entre los meses de
octubre y marzo.
Forma: el pomelo es un fruto con forma de esfera
ligeramente achatada, aunque en ocasiones pueden tener forma de
pera.
Tamaño y peso: este cítrico suele
tener un diámetro medio de entre 10-25 centímetros,
siendo el tamaño medio de 7,5. El calibrado de los pomelos,
al igual que el de todos los cítricos, viene expresado
por el diámetro máximo de su sección ecuatorial
en una escala descendente entre el 1 y el 9, siendo el calibre
1, los frutos de 9 centímetros y el 9 de unos 3,5 a 4,0.
El peso de un pomelo oscila entre 250 y 450 gramos.
Color: la corteza es gruesa y resistente aunque
también puede ser fina o rugosa. Inicialmente la piel es
de color verde y a medida que va madurando el fruto, se torna
amarilla, e incluso naranja rojizo. Esta fruta combina la forma
de una naranja grande y el color amarillo de un limón,
si bien existen variedades de color verde, semejante a la piel
de la lima. Bajo la piel se encuentra una pulpa dividida en 10
ó 12 gajos repletos de zumo, con un tono que va desde el
amarillo al rojizo.
Sabor: el sabor del pomelo es muy particular
y desconcierta a mucha gente que lo prueba, que se encuentra con
un gusto menos dulce que el de la naranja, menos ácido
que el del limón y algo amargo.
Cómo
Elegirlo y Conservarlo
Los cítricos si son jugosos deben ser pesados, por lo que
elegiremos los pomelos que tengan mayor peso respecto a su tamaño,
ya que esto indica que están llenos de zumo. Dado que el
pomelo es muy sensible al ataque de mohos y se deteriora con facilidad,
desecharemos cualquier ejemplar que tenga en su cáscara
zona endurecidas o excesivamente blandas y no resista con firmeza
a la presión de los dedos. A temperatura ambiente los pomelos
se conservan en perfecto estado durante una o dos semanas, aunque
se pueden refrigerar, y tanto el zumo como la cáscara admiten
la congelación.
| Composición
por 100 gramos de porción comestible
|
| Calorías |
27,6
|
| Hidratos
de carbono (g) |
6
|
| Fibra
(g) |
0,8
|
| Potasio
(mg) |
190 |
| Magnesio
(mg) |
10 |
| Provitamina
A (mcg) |
1,8 |
| Vitamina
C (mg) |
40 |
| Acido
fólico (mcg) |
18 |
| mcg
= microgramos
|
Propiedades
Nutritivas
El agua es el principal componente de este cítrico,
por lo que el pomelo posee un escaso valor calórico, a
expensas básicamente de los hidratos de carbono. En cuanto
a las vitaminas, destaca por su riqueza en vitamina C y ácido
fólico. El contenido en carotenoides, pigmentos que confieren
a los vegetales el color anaranjado-rojizo, no es significativo
salvo en las variedades de pulpa de color oscuro, con independencia
del color de la piel. Respecto al contenido mineral, destacan
el potasio y el magnesio. Abundan en el pomelo los ácidos
málico, oxálico, tartárico y cítrico,
éste último potencia la acción de la vitamina
C; responsables de su sabor y de los que dependen diversas propiedades
que se le atribuyen al pomelo. La cantidad de fibra no es representativa
y ésta se encuentra sobre todo en la parte blanca entre
la pulpa y la corteza, por lo que su consumo favorece el tránsito
intestinal.
La vitamina C interviene en la formación
de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y
favorece la absorción del hierro de los alimentos y la
resistencia a las infecciones. La provitamina A o beta caroteno
se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste
lo necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión,
el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos
y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Ambas vitaminas, cumplen además una función antioxidante.
El ácido fólico interviene en la producción
de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis material
genético y la formación anticuerpos del sistema
inmunológico. El potasio es un mineral necesario para la
transmisión y generación del impulso nervioso y
para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio
de agua dentro y fuera de la célula.
En
Relación con la Salud
Acostumbrarse al particular sabor ácido, amargo y dulce
del pomelo no requiere de mucho tiempo si se piensa en los beneficios
para la salud que reporta el consumo de este cítrico. Un
zumo de pomelo sólo o combinado con naranja y limón
es una manera inteligente de comenzar el día con una buena
dosis de vitamina C, entre otros nutrienes.
Antioxidantes
y radicales libres
Los
antioxidantes bloquean el efecto dañino de los denominados
"radicales libres". La respiración en presencia
de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo,
pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas,
los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos
negativos para la salud a través de su capacidad de alterar
el ADN (los genes), las proteínas y los lípidos
o grasas ("oxidación"). En nuestro cuerpo existen
células que se renuevan continuamente (de la piel, del
intestino...) y otras que no (células del hígado...).
Con los años, los radicales libres aumentan el riesgo de
que se produzcan alteraciones genéticas sobre las primeras,
favoreciendo el desarrollo de cáncer o bien, reducen la
funcionalidad de las segundas, lo que es característico
del proceso de envejecimiento. Existen determinadas situaciones
que aumentan la producción de radicales libres, entre ellos:
el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental,
el tabaquismo, las infecciones, situaciones de estrés,
dietas ricas en grasas y la sobre exposición a las radiaciones
solares. La relación entre antioxidantes y enfermedades
cardiovasculares, es hoy una afirmación bien sustentada.
Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol"
(LDL-c) la que desempeña un papel fundamental tanto en
la iniciación como en el desarrollo de la aterosclerosis
(enfermedad que consiste en un engrosamiento y dureza anormal
de las cubiertas internas de los vasos sanguíneos, debido
a un depósito de material graso y células, que impide
o dificulta el paso de la sangre). Los antioxidantes pueden bloquear
los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol,
contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular.
Por otro lado, los bajos niveles de antioxidantes constituyen
un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades
degenerativas.
Vitaminas
Por
otra parte, un zumo elaborado con dos pomelos cubre el 100% de
las recomendaciones de vitamina C. Las situaciones como el embarazo
y la lactancia, tabaquismo, empleo de ciertos medicamentos, estrés,
práctica intensa de deporte y patologías como el
cáncer, el Sida y las enfermedades inflamatorias crónicas,
incrementan las necesidades orgánicas de dicho nutriente.
En estos casos, está particularmente recomendado el consumo
habitual de pomelo entero o en zumo. Y para el resto de la población,
tomar pomelo puede ser especialmente interesante durante los meses
invernales y en los cambios estacionales, cuando son frecuentes
los altibajos en el sistema de defensas, y se es propenso a contraer
catarros o infecciones.
El
ácido fólico es una vitamina imprescindible en los
procesos de división y multiplicación celular que
tienen lugar durante los primeros meses de gestación, por
lo que el consumo de zumo de pomelo resulta interesante para cualquier
mujer embarazada, aunque por su composición ácida
puede provocar acidez a aquellas gestantes con el estómago
delicado.
Para
los deportistas, por su contenido en potasio, vitamina
C, carotenoides y otros nutrientes, constituye una buena alternativa
para reponer los minerales y el líquido perdidos después
de la actividad física y para minimizar el riesgo de lesiones
y potenciar las defensas. Su zumo mezclado con agua, bicarbonato
y azúcares puede hacer perfectamente las funciones de bebida
rehidratante durante la competición en deportes que tengan
una duración mayor a 90 minutos, en los que las pérdidas
de glucosa, agua y electrolitos son más acusadas.
En
caso de anemia ferropénica, es muy útil y recomendable
consumir esta fruta acompañando a los alimentos ricos en
hierro o a los suplementos de este mineral. La vitamina C aumenta
notablemente la absorción de hierro y esto acelera la recuperación.
Ácidos
orgánicos
El
elevado contenido en agua, potasio y ácido cítrico
(alcaliniza la orina), convierten al pomelo en frutas con efecto
diurético, beneficioso en caso de hiperuricemia o gota
y litiasis renal (favorece la eliminación de ácido
úrico y sus sales), hipertensión arterial u otras
enfermedades asociadas a retención de líquidos y
para quienes toman diuréticos que eliminan potasio. Sin
embargo, las personas que padecen insuficiencia renal y que requieren
de dietas especiales controladas en potasio, deberán moderar
el consumo.
El
contenido en ácido cítrico hace del pomelo una fruta
con propiedades antisépticas sobre las vías digestivas
y urinarias. Esta sustancia, junto con otros ácidos orgánicos,
le proporcionan el característico sabor ácido al
pomelo, por lo que su consumo puede provocar molestias a quienes
sufren hernia de hiato, acidez de estómago, gastritis y
úlcera gástrica o gastroduodenal.
La
sustancia amarga del pomelo, abre el apetito y favorece la producción
de bilis, de ahí que se considere al pomelo como alimento
digestivo y beneficioso para el hígado.
La
escasa fibra del pomelo se encuentra principalmente en la pulpa
blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos, y en muchas
ocasiones se desecha, sobre todo cuando se elabora un zumo. Se
trata de fibra soluble, que retiene agua, por lo que su consumo
contribuye, aunque en pequeña medida, a favorecer el tránsito
intestinal, al aumentar el volumen de las heces y hacerlas más
fluidas.
Comentario
Dietético
Desaconsejado: Enfermedad renal, diarrea y otros
trastornos gastrointestinales (estómago delicado, gastritis,
etc.).
Adecuado - Muy adecuado: Población sana,
especialmente para embarazadas y deportistas. Estreñimiento,
hipertensión (sino o con poca sal), hipercolesterolemia,
hipertrigliceridemia, hiperuricemia y gota, anemia ferropénica
y por carencia de ácido fólico, exceso de peso y
celiaquía.
Curiosidades
Al pomelo también se le conoce con el nombre de toronjo,
toronja o pamplemusa. En ocasiones se confunde el pomelo con el
pummelo (Citrus grandis Osbeck), un árbol que proporciona
unos frutos muy similares a los pomelos pero de mayor tamaño,
incluso de varios kilos. Son frutos excesivamente ácidos
y a nivel internacional tienen escaso valor comercial, aunque
son muy apreciados en el lejano Oriente. Existe otro árbol,
el cidro (Citrus medica L.) a cuyos frutos también se les
conocen como toronjos o toronjas en muchos países, lo que
puede llevar a confusión.
En
China, el pomelo está considerado como un artículo
de regalo muy apreciado durante el año nuevo.
El
pomelo, desde hace años, se ha considerado como una especie
de fruta-milagro, ya que se atribuía la propiedad de quemar
las grasas del organismo en ayunas, motivo éste carente
de base científica, por el cual se recomienda en multitud
de regímenes de adelgazamiento.
Cómo
Prepararlo
Las
dos posibilidades básicas de tomar el pomelo son:
entero (a gajos, cortado en rodajas o por la mitad), cubierto
ligeramente de miel o azúcar para compensar su acidez y
amargor; y en zumo. De esta última forma es muy consumido
en algunos países, y constituye el ingrediente fundamental
del desayuno. Se trata de una buena alternativa al zumo de naranja
o limón, o bien se puede mezclar con cualquiera de ellos.
Al exprimirlo se obtiene una considerable cantidad de jugo, de
sabor dulce, amargo y ácido a la vez.
Además
de consumido cómo fruta, ciertas variedades de
pomelo se emplean para elaborar mermeladas, jaleas, almíbares
y cócteles. Asimismo, resulta un ingrediente sorprendente
en macedonias y ensaladas y se puede cocinar para acompañar
platos de cerdo, pollo y marisco. .
La
piel de algunas variedades muy bien lavadas se puede
consumir confitada, y a partir de ella se extrae un aceite esencial
que se emplea en perfumería y licorería. También
se comercializa el pomelo enlatado en gajos, muy utilizado para
preparar ensaladas, macedonias y de guarnición de platos
de carne y marisco.
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