|
|
|
| Se
trata de una serie de alteraciones físicas, psicológicas
y otras relacionadas con los hábitos alimentarios
que se producen unos días antes de la menstruación.
|
|
Tanto
la duración como el tipo de síntomas difieren de
una mujer a otra y, aunque habitualmente desaparecen con el comienzo
del periodo, hay mujeres que lo pasan realmente mal y que tienen
que recurrir a fármacos específicos para el dolor
y el malestar general.
Las
mujeres de edades comprendidas entre los 20 y los 40 años
son las que más probabilidad tienen de experimentar este
síndrome, que se caracteriza por presentar los siguientes
síntomas:
-
Psicológicos: tristeza, irritabilidad, nerviosismo,
ansiedad, fatiga, etc.
-
Físicos: retención de líquidos
e hinchazón, dolor de los senos, cefaleas, dolor de espalda,
alteraciones gastrointestinales (náuseas, vómitos,
deposiciones de tipo diarreico), acné, etc.
En cuanto
al comportamiento ante la comida, es frecuente mostrar una mayor
apetencia por los alimentos ricos en hidratos de carbono, en especial
por los dulces (pastelería, repostería, galletería...)
y en particular por el chocolate.
¿Porqué
se produce el síndrome premenstrual?
No está
del todo claro qué factores determinan la aparición
de este conjunto de síntomas, pero parece estar relacionado
con variaciones en los niveles de hormonas femeninas (estrógenos
y progesterona) y de un neurotransmisor (mensajero químico)
llamado serotonina.
Se sabe que
la serotonina influye en la sensación de bienestar de las
personas y que también participa en el control del apetito.
Cuando se encuentra en niveles bajos en el organismo, puede desencadenar
episodios de tristeza, irritabilidad y una apetencia excesiva
por alimentos ricos en hidratos de carbono sencillos.
Dichas alteraciones
mejoran notablemente tras la ingesta de dulces y de chocolate,
alimentos ricos en azúcares, y que favorecen la síntesis
cerebral de serotonina. Otros autores relacionan también
los síntomas del síndrome premenstrual con la falta
de magnesio, un mineral que también abunda en el chocolate.
Algunas recomendaciones
dietéticas: Una ingesta desmedida de alimentos dulces,
de elevado aporte energético, puede suponer a largo plazo
un incremento de peso si no se controla a tiempo.
Para evitar
los kilos de más, así como otros desequilibrios
nutricionales y disminuir los síntomas del síndrome
premenstrual se proponen las siguientes recomendaciones:
- Fraccionar
la alimentación en tomas frecuentes y de poco volumen
(desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). Incluir a lo
largo del día variedad de alimentos de acuerdo a los
criterios de dieta equilibrada (lácteos, frutas y verduras,
carne o pescado o huevo, cereales o legumbres o féculas
y grasas en cantidades adecuadas según las necesidades
individuales). Preferir más a menudo aquellos alimentos
que poseen un sabor dulce pero que son poco calóricos
como yogures o frutas, frente a los pasteles y el chocolate
u otros dulces. Tomar alimentos ricos en fibra, que producen
una mayor sensación de saciedad.
- Limitar
la ingesta de cafeína (bebidas de cola y energéticas,
café) y de otras sustancias estimulantes.
- Incluir
en la dieta alimentos ricos en magnesio como frutos secos, legumbres,
cereales integrales y pescado.
- Los cereales
integrales, los frutos secos, el hígado y la levadura
de cerveza son fuente de vitamina B6, que contribuye a mantener
en buenas condiciones el sistema nervioso y que puede intervenir
en la mejora de los síntomas asociados al síndrome
premenstrual.
Así
mismo, conviene saber que la práctica de ejercicio físico
aumenta la sensación de bienestar, favorece la producción
de serotonina, al tiempo que ayuda a mantener un peso adecuado.
Ayudas
o remedios naturales
La naturaleza
nos ofrece una serie de plantas que contribuyen a reducir los
síntomas del síndrome premenstrual. Tal es el caso
del aceite de borraja y de onagra, que deben sus propiedades al
ácido gamma-linolénico que contienen y que es "esencial"
para nuestro organismo.
Se le denomina
esencial porque nuestro cuerpo no es capaz de producirlo por sí
mismo, lo que implica que necesariamente ha de ser incluido cada
día en la dieta. A partir del ácido gamma-linolénico
se producen en el cuerpo unas moléculas muy importantes
llamadas prostraglandinas que tienen, entre otras, las siguientes
propiedades: impiden la formación de sustancias inflamatorias,
regulan la liberación y acción de los neurotransmisores,
inhiben la formación de coágulos y regulan los efectos
de las hormonas femeninas en el ciclo menstrual.
Otros preparados
efectivos para paliar los síntomas asociados al síndrome
premenstrual son los elaborados a partir de cimífuga y
sauzgatillo.
Hay que tener
en cuenta que la posología de cada complemento depende
de cada caso y que deberán ser prescritos siempre por un
profesional experimentado, ya que en ciertos casos puede estar
contraindicado. |