Sólo tienes que cubrir totalmente un buen pescado
o una buena carne con sal, humedecida y amasada, y
hornear. Conseguirás deliciosos platos, llenos
de sabor y bajísimos en calorías.
Tal vez la cocina a
la sal resulte especialmente indicada para los pescados,
lo cual no significa que las carnes no puedas utilizarla.
En esencia esta técnica
consiste en extender de forma uniforme una capa de
5 cm de sal marina sobre la base de una cacerola de
fondo grueso o bandeja de horno. Se acomoda el pescado
o el alimento elegido sobre la sal y se cubre con
otra buena capa de sal (1,5 kg de sal son suficientes
para cubrir un pescado de 1 kg). Se rocían
unas gotas de agua sobre la sal, mojando la mano y
sacudiéndola sobre la fuente. Se hornea unos
30 minutos, si se trata de pescado y 1 hora y 15 minutos,
si es una carne, a unos 180º. Una vez hecho,
con ayuda de un pequeño martillo, se rompe
la capa de sal de la suerficie. Se saca el alimento
y se elimina el exceso de sal. Se sirve inmediatamente.
La sal también permite cocinar a la plancha,
sin grasas: sólo hay que calentar una capa
fina de sal hasta que crepite, asando la carne o el
pescado después.
El sodio es
parte de la sal.
También es
parte de otras mezclas usadas para dar sabor y preservar
los alimentos. NHLBI dice que usted puede hacer algunos
cambios sencillos que le ayuden a usted y a su familia
a comer menos sal y sodio.
Cuando
compre:
Escoja frutas y verduras
como bocadillos en vez de papas fritas saladas y galletas
saladas.
Lea las etiquetas de los alimentos.
Compre los que tienen marcado "reducido en sodio,"
"bajo en sodio" o "sin sodio".
Reduzca el consumo de alimentos enlatados y procesados,
como chorizo, mortadela, peperoni, salami, jamón,
sopas enlatadas o de sobre, pepino encurtido y aceitunas.
Cuando cocine:
Cada día disminuya
un poco la cantidad de sal que usa. Con el tiempo
se acostumbrará a comer menos sal.
Use especias en vez de sal. Dé le sabor a sus
comidas con hierbas y especias tales como pimienta,
comino, menta o cilantro.
Use ajo en polvo y cebolla en polvo en vez de sal
de ajo o sal de cebolla.
Disminuya el uso de cubitos de caldo, salsa de soja
y salsa de tomate (ketchup).
Preparar las sopas caseras con menos sal.
Cada alimento... su fórmula
Pese a que la técnica
es la misma, varia según el tipo de alimento.
Toma nota de los pasos
esenciales: Pescados se lavan y limpian bien, pero
se dejan sin abrir, para que se cocinen en su jugo.
Se dispone una capa gruesa de sal gorda sobre la fuente
de horno sin nada de grasa, se pone encima el pescado
y se tapa con otra capa de sal. Se humedece un poco
con unas gotas de agua y se introduce en el horno
previamente caliente. Se deja 20 minutos, por kilo
de peso.
Carnes suelen necesitar
una costra más sólida, por lo que se
prepara mezclando sal gorda y harina, a partes iguales,
se agrega un chorro de agua fría; se envuelve
la pieza y se mete en el horno. Conviene retirar las
adherencias de grasa. El tiempo recomendado es de
50-60 minutos por kilo de carne.
Aves hay que atarlas
con hilo de cocina, para que no se deformen bajo el
peso de la sal. Se disponen enteras sobre el fondo
de sal, con el pecho hacia abajo, para que no penetre
la sal. Se introduce la bandeja en el horno, previamente
calentado y se deja 1 hora por cada kilo de peso.
Consejos
útiles
En
general las costras de sal suelen retirarse de los
asados antes de servir. No obstante, y dado que son
muy vistosas, se pueden llevar a la mesa sin romper
y proceder a abrirlos delante de los comensales. Si
la costra está muy dura, se golpea con un martillo,
con cuidado, para no romper el alimento.
Conviene respetar
los tiempos aconsejados. Siempre es preferible quedarse
cortos a pasarse. Si se abre la costra y todavía
no está el asado, siempre se podrá meter
al horno unos minutos más. Por el contrario
si el alimento está demasiado hecho, no habrá
más soluciones.
Otras costras
muy consistentes
La costra de sal también admite variaciones:
Mezcla una cucharada
de harina por cada kilo de sal gruesa y rocía
con unas gotas de agua.
Agrega a la sal, en lugar de harina, una clara de
huevo (1 clara por cada kilo de sal), añade
unas gotas de agua.
Utiliza los tres ingredientes: sal gorda, harina y
clara de huevo, remoja un poco.
Pollo
Relleno Agridulce
Ingredientes:
1 pollo de 1.5 kg (limpio),
3 kg de Sal Costa "Alta Cocina", 3 manzanas,
18 ciruelas pasas sin hueso, zumo de un limón,
35 g de margarina light, 1 vaso de nata o de leche
evaporada, 1 vaso de vino blanco seco, 1 vaso de caldo
de ave, 1 cucharada colmada de harina, canela en polvo,
azúcar, pimienta y sal.
Preparación
Se pela una manzana
y se corta en dados; se cortan seis ciruelas por la
mitad; se rocia el interior del pollo con el zumo
de limón y se condimenta con pimienta; se rellena
con las ciruelas cortadas y los dados de manzana.
Se mezcla la sal con una taza de agua; se extiende
la mitad sobre una fuente para el horno; se dispone
el pollo y se cubre con el resto de la sal; se hornea
a 200º durante aproximadamente 75 minutos.
Mientras tanto, se
pela el resto de las manzanas y se rallan; se ponen
en un cazo; se añaden las ciruelas restantes;
se cubren con el caldo, la mantequilla y el vino;
se condimenta con sal, pimienta, una pizca de canela
y una pizca de azúcar; se cuece 25 minutos
a fuego medio, hasta que las ciruelas estén
bien blandas.
Se mezcla la harina con la nata (o la leche evaporada,
si hay problemas de sobrepeso) y se vierte en el cazo;
se remueve unos minutos, hasta que la salsa se espese
ligeramente.
Se rompe la costra
de sal del pollo y se limpia la sal que haya quedado;
se sirve cortado en cuartos y acompañado de
la salsa de manzanas y ciruelas.
Calabacines
gratinados
Ingredientes:
2 calabacines, 250
g de Sal Costa "Alta Cocina", 30 g de margarina
light, 1/2 cucharada rasa de harina, 1/4 l de leche,
30 g de queso parmesano rallado, nuez moscada, pimienta
blanca molida, sal.
Preparación
Se cortan los calabacines
por la mitad a lo largo; se cubre el fondo de una
sartén con la sal y se apreta con el dorso
de una cuchara; se tapa la sartén y se calienta
3 minutos.
Se ponen los calabacines sobre la sal con la parte
cortada hacia arriba; se cuecen unos 5 minutos hasta
que estén blandos.
Se derrite la margarina en un cazo; se añade
la harina y se remueve unos segundos; se incorpora
toda la leche de una sola vez y se cuece sin dejar
de remover con un batidor de varillas, durante unos
10 minutos, hasta que la salsa se haya espesado ligeramente;
se salpimienta; se añade una pizca de nuez
moscada y el queso parmesano rayado.
Se ponen los calabacines
en una fuente para horno; se cubren con la salsa y
se gratinan; se sirven enseguida.
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