Esa
pequeña herida que llamamos úlcera se
desarrolla cuando se alteran los mecanismos de defensa
que protegen del jugo gástrico al estómago
(úlcera gástrica); al duodeno, porción
del intestino delgado más próximo al estómago
(úlcera duodenal) o al esófago (úlcera
esofágica).
Un
tipo de bacteria llamada Helicobacter pylori (H. pylori) causa
muchas úlceras. El ácido y otros jugos producidos
por el estómago pueden contribuir a la formación
de úlceras al quemar el tejido de revestimiento de su
tracto digestivo. Esto puede ocurrir si su cuerpo produce mucho
ácido o si el tejido de revestimiento de su tracto digestivo
está dañado de algún modo. La tensión
(estrés) física o emocional puede ayudar a ocasionar
úlceras.
Los medicamentos antiinflamatorios también pueden ocasionar
úlceras. A pesar de que la mayoría de las personas
tomen estos medicamentos sin ningún problema, su uso
a largo plazo puede dañar el tejido de revestimiento
del estómago y ocasionar úlceras. Los medicamentos
antiinflamatorios incluyen la aspirina, el ibuprofeno (nombre
de marca: Motrin), naproxeno (nombre de marca: Aleve), ketoprofeno
(nombre de marca: Actron, Orudis KT) y algunos medicamentos
que se obtienen con prescripción para la artritis.
Síntomas
posibles:
Se
siente mejor cuando come o toma líquido, y luego peor
una o dos horas después (úlcera duodenal).
Se siente peor cuando come o toma (úlcera gástrica)
Tiene dolor de estómago que le despierta durante la
noche
Siente llenura pronto
Una sensación de pesadez, hinchazón, ardor o
dolor sordo en su estómago.
Vómito
Pérdida de peso
La dieta
no puede curar la úlcera, pero si supone un tratamiento
complementario a la terapia médica y farmacológica,
ya que consigue evitar la irritación de la mucosa digestiva
inflamada, suprimir el reflujo de jugos ácidos de estómago
a esófago y disminuir el impacto y la secreción
gástrica ácida, lo que favorece su cicatrización
y la resolución de sus síntomas
La
respuesta Dietética
La dieta
varía en función de la persona y de la evolución
de la enfermedad; úlcera en etapa aguda o en la que se
manifiestan sus síntomas (necesita de una alimentación
bajo control de especialistas), úlcera en etapa de remisión
o de evolución favorable y úlcera en fase de estado
(cuando no hay síntomas).
Recomendaciones
Dietéticas (en etapa de remisión)
Llevar
a cabo una alimentación lo más variada posible,
excluyendo tan solo temporalmente aquellos alimentos que crean
molestias y los que aumentan la acidez o irritan la mucosa
gástrica. No limite su dieta más de lo necesario.
Distribuir la alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno,
comida, merienda y cena). Se puede incluir una colación
a media mañana, según horarios.
No ingerir comidas abundantes, pesadas o copiosas, comer lentamente
y masticar bien.
No comer alimentos sólidos o líquidos justo
antes de ir a la cama, dejar pasar al menos dos horas.
No es aconsejable la toma frecuente de lácteos (véase
'alimentos aconsejados').
Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción
prolongada.
No incluir temporalmente los alimentos ricos en fibra (verduras
y legumbres cocinadas enteras, cereales integrales, frutos
secos y frutas secas).
Excluir los alimentos muy salados o condimentados y las conservas
en escabeche.
Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan
la secreción gástrica) por achicoria, malta
o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.), excepto
de menta piperita si hay reflujo, ya que relaja el esfínter
del esófago.
No tomar bebidas gaseadas.
No consumir cantidades excesivas de azúcar.
En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate
(salsas) y el zumo de cítricos pueden causarles molestias.
Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que
provocan irritación.
Progresivamente incluir alimentos nuevos hasta llegar a una
alimentación normal (fase de estado) y de acuerdo a
las indicaciones de dieta equilibrada.
Alimentos Aconsejados
Leche y lácteos: No es aconsejable
durante la etapa de remisión la toma frecuente
de lácteos debido a que aumentan la secreción
de ácido gástrico a las 2-3 horas
tras su ingesta. Esta es una recomendación
temporal, por lo que no hay que preocuparse por
un posible déficit de calcio, ya que en fase
de estado, la dieta deberá incluir de nuevo
la cantidad adecuada de este grupo de alimentos.
Carnes, pescado, huevos y sus derivados:
Carnes con poca grasa, pescado blanco y
azul cocinado con poca grasa, huevos revueltos o
en tortilla o escalfados o pasados por agua, fiambre
de pollo o pavo.
Cereales, patatas y legumbres:
Todos salvo los indicados en "alimentos limitados".
En relación con las legumbres, se aconseja
cocinarlas sólo con arroz o patata y verduras,
y si aún así no sientan bien, pasarlas
por el chino o el pasapurés para eliminar
los hollejos y mejorar su digestibilidad y tolerancia.
Verduras y hortaliza: Suelen sentar
mejor los purés que las verduras cocinadas
enteras.
Frutas: Frescas muy maduras no
ácidas, batidas, asadas, en compota o en
puré.
Bebidas: Agua, caldos diluidos
e infusiones suaves (salvo las indicadas en alimentos
limitados)
Grasas: Aceite de oliva y semillas
(girasol, maíz, soja...), mantequilla y margarinas
vegetales, en crudo se toleran mejor.
Alimentos Limitados (Consumir en
pequeñas cantidades)
Leche y lácteos: Leche condensada,
quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados).
Carnes grasas: fibrosas como el
conejo, carne cocida dos veces o muy condimentada,
embutidos grasos y vísceras, huevos duros,
pescados en escabeche o en salazón (bacalao,
arenques).
Cereales: Pan fresco recién
horneado tipo baguette (fermenta en el estómago
y crea molestias), cereales integrales, muesli (con
frutos/as secas), galletas rellenas o bañadas
con soluciones azucaradas o chocolate, etc.
Legumbres: Cocidas con tocino,
chorizo..., según la tolerancia de cada persona.
Verduras: Evitar las flatulentas
(col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas,
cebolla y pimiento en crudo, etc.) y las ensaladas,
aunque depende de la persona, ya que lo que a unos
sienta bien a otros no y viceversa.
Frutas: La fruta no madura y cruda,
frutas ácidas, fruta en almíbar, frutas
desecadas, frutas confitadas.
Bebidas: Café, descafeinado
y té, bebidas con extractos de café
o de guaraná, bebidas con chocolate, bebidas
con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan
la mucosa gástrica y aumentan la acidez).
Grasas: Nata, manteca, tocino y
sebos.
Otros productos: Extractos para
sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos
grasos, pastelería y repostería, chocolate,
frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes
(el contraste de temperaturas frío-caliente,
irrita la mucosa digestiva).
Respuesta
Natural: Sangre de Drago
La sangre
de drago se ha mostrado efectiva en el tratamiento de las úlceras
gastroduodenales, al inhibir el crecimiento del Helicobacter
pylori. Este producto natural es un látex rojo proveniente
de un árbol de la amazonía Croton lechleri.
Una serie de estudios en diversos países han comprobado
las cualidades cicatrizantes de la Sangre de Grado. Asimismo
se ha comprobado el efecto antiulceroso en estudios científicos,
indicando que su efecto es complementado por un efecto protectivo
de la mucosa gástrica.
Su toma
recomendada son 2 a 5 gotas, dependiendo su pureza, en el caso
de úlceras crónicas por un período de 1
semana máximo 15 días. La forma de tomar es en
ayunas disuelto en un poco de agua.
También muy recomendado tomar el almidón de la
papa rallada (disuelto en agua) con gotas de sangre de drago. Consiga
Sangre de Drago AQUI
Consejos
generales para hacer que su úlcera sane
No
fume
Evite los medicamentos antiinflamatorios tales como aspirina
e ibuprofeno.
Evite la cafeína y el alcohol, o sólo tómelos
en pequeñas cantidades y con el estómago lleno.
Evite las comidas condimentadas si le causan acidez estomacal.
Evitar el estrés, aprender a relajarse y a llevar a
cabo un ritmo de vida más sano.