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La uva es
uno de los tres frutos míticos básicos
en la cocina mediterránea, junto con el olivo
y el trigo. |
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La
lista de beneficios que aporta es tan larga como sus variedades.
Hace miles de años que el hombre lo sabe y la cultiva pues
es la suya la primera agricultura conocida.
“Después
del verano, la uva llega al mercado”, dice un viejo refrán
popular. Octubre y noviembre es la época de la vendimia
de este fruto. Pero, rigurosamente otoñal, la uva estará
en la mayoría de los hogares como alimento de temporada
hasta fin de año. En Nochevieja será el último
alimento del año y el primero del siguiente.
El cultivo
de este fruto es tan antiguo como el hombre sobre la tierra. Sus
orígenes se mezclan con la historia y la leyenda. La vid
(vitis vinifera) es originaria de las regiones meridionales del
Mar Caspio. Su cultivo, practicado en Oriente y Egipto desde hace
más de 3000 años se ha extendido este cultivo actualmente
por todo el mundo.
La viticultura
no se difundió hasta el siglo III antes de Cristo. Entonces
los romanos, que dominaban el Mediterráneo, extendieron
este cultivo a todo el área geográfica del sur europeo.
Con la caída del Imperio Romano, la vid y su cultivo se
abandonó en buena parte, aunque no se perdió en
los monasterios y conventos.
Variedades
de Uva
Aunque se
conocen más de cinco mil variedades de uvas, son poco más
de cuarenta las que han adquirido prestigio entre los consumidores
para elaborar vinos. Y menos de veinte la que llegan a la mesa
como postre, entre el verano y el año nuevo. Básicamente
se recogen seis tipos de uva de mesa:
Moscatel Málaga.
Se presenta en forma de racimos grandes y de color amarillo.
Ohanes es
una uva de tipo medio y pulpa crujiente que madura en octubre.
Si bien no es de las mejores en calidad se cultiva por su resistencia,
la cual le permite estar en el mercado hasta abril o mayo.
Napoleón
es de septiembre y octubre y presenta unos granos bastante gruesos.
Aledo. Es
de granos gruesos y amarillentos. Se recoge en octubre.
Dominga. Se
recoge el mismo mes y tiene unos granos gruesos de color blanco
y pardo rojizo.
Italia es
de granos gruesos y de color amarillo, aunque es la más
temprana, del mes de agosto.
Otras variedades
de uva son la Almeria, Rossetti y Chasetas Ros. En cuanto a la
uva negra se puede destacar la de Alicante, de granos violeta
y alargados, y la variedad Hamburgo, cuyos frutos son tiernos
y dulces.
Conservación
y consumo de Uvas
Las uvas
se conservan en el frigorífico sin problemas durante unas
semanas. Para ello hay que ponerlas sobre papel de celulosa, pues
este absorbe la humedad. Hay que desechar las bolsas de plástico.
Tampoco es recomendable colocar los racimos cerca de las manzanas,
pues estas aceleran el proceso de maduración de la uva.
La forma más
frecuente de tomar la uva es cruda, como postre y bien madura.
Es fundamental extremar la higiene y lavarlas antes en abundante
agua. Puede combinar bien con algunas carnes, quesos y pescados
no grasos, y con otras frutas. Por ejemplo manzanas, peras, melocotones,
fresas, kiwis, ciruelas, plátanos, etc. Se utiliza también
en ensaladas, zumos, licores, tartas, flanes y confituras.
Los beneficios de la Uva
La uva es
una fruta rica en azúcares, hasta un 16% aproximadamente.
Son glucosas y fructuosas, de mejor asimilación que la
sacarosa o azúcar blanco. Por ello posee un alto valor
calórico, unas 60 calorías por cada cien gramos
para el alimento fresco y más de 260 calorías para
las uvas pasas, debido a su alta concentración de azúcares.
Por otra parte tiene escasas proteínas, apenas grasas,
algo de fibra, calcio, hierro, magnesio, fósforo y bastante
potasio. También posee cantidades mínimas de sodio,
carotenos y vitaminas C, grupo B y ácido fólico.
Desde el punto
de vista dietético es una de las frutas más energéticas
y útiles, ya que representa un combustible directo para
el cerebro. Este emplea la glucosa en muchas de sus funciones.
Pero por el contrario es un alimento contraindicado para los diabéticos
debido a este alto contenido de glucosa. Tampoco es la fruta ideal
para los obesos por su elevado aporte calórico. En cambio
es un alimento muy adecuado para niños y ancianos, dada
la rápida asimilación de los azúcares y su
fácil aprovechamiento.
Uno de los
componentes de las uvas y el vino es el denominado resveratrol.
Tiene varias características biológicas importantes.
Es antiinflamatorio y tiene efectos sobre el metabolismo de los
lípidos. Protege al corazón al reducir el nivel
de colesterol. Y además inhibe la agregación de
las plaquetas en la sangre. Con ello la sangre es menos espesa
y se evita la formación de los coágulos sanguíneos
que desencadenan los infartos cardiacos y cerebrales.
Piel de uva
La uva es
una fruta exquisita pero además sus pepitas tienen la posibilidad
de ser una fuente insospechada de beneficios para la piel. En
la cutícula de la pepita existe un activo denominado polifenol.
Este es un poderoso neutralizador de los radicales libres. Estos
son los principales responsables del envejecimiento cutáneo.
El poder enzimático de este activo es fundamental, ya que
se opone al deterioro de las fibras de colágeno y elastina.
El polifenol
es más eficaz que la vitamina E en la lucha contra los
radicales libres. Es así porque tiene la propiedad de fijarse
allí donde se forman. También es un gran cicatrizante
y una gran protección contra las agresiones en la piel,
especialmente las provocadas por el sol y la polución.
La
cura de la Uva
Este es un
excelente método de desintoxicación del organismo.
Se suele realizar en otoño. Puede adoptar varias formas.
La primera consiste en comer única y exclusivamente uva,
tres o cuatro veces al día y durante varios días.
Entre tres y cinco es el tiempo más recomendable. Por otra
parte también se puede combinar la ingestión de
uvas con otras frutas de temporada. Por ejemplo las manzanas,
peras, melón y melocotones.
Otra forma
es la de alternar un desayuno y una cena a base de uvas y frutas
con una ensalada al mediodía. Por último, la cura
de la uva se puede ceñir únicamente a comer abundante
cantidad de uva antes del desayuno y comida. A la vez se debería
cenar sólo yogur o fruta.
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