|
Para
poder comenzar una dieta no es necesario solamente aprenderse
el plan de dieta de memoria, si realmente queremos bajar
de peso debemos empezar por cambiar nuestro estilo de
vida. Para eso debemos conocer y saber de lo que nos
estamos alimentando. Así tendremos muchas opciones
para elegir y alimentarnos sanamente, además
esto nos servirá para que tu dieta sea más
entretenida y no consumas repetitivamente las mismas
comidas diariamente.
Una
de las comidas que generalmente olvidamos en las dietas
son las legumbres. Estas son una parte importante de
la pirámide alimenticia. Son muy sanas, es decir,
contienen una muy pequeña cantidad de grasa,
pero si aportan una cantidad enorme de vitaminas y minerales,
por lo que resulta muy útil para agregar en tu
menú y repetirlo a lo menos 2 veces en la semana.
¿Por
que SI en la dieta?
Las legumbres o también llamadas frijoles o habichuelas
en la mayoría de los países latinoamericanos
son fuente muy importante de proteína vegetal.
Aproximadamente 23% es parte importante en cada una
de ellas y es considerado para los vegetarianos el reemplazo
de la carne.
Contienen
muy poca grasa, la que no resulta nada nociva para el
corazón, y más aun son fuente de prevención
de enfermedades crónicas. Otro punto importante
es que son fuente de fibra, específicamente la
llamada “desastrosa” un elemento que esta
carente en las personas del mundo actual y es muy beneficioso
en la digestión.
Contienen
vitaminas de muchos tipos como la b1, b2 y b3, Calcio
y hierro. Y por si fuera poco las legumbres son poco
calóricos, es decir por una porción normal
a servir (100 grs.) solo aportan 300 calorías.
Para
ayudar a convencerte de que las legumbres son un excelente
alimento te contaremos que son muy económicas
y fáciles de preparar. Para aquellos que están
preocupados además por la salud de nuestro planeta,
les contamos que las plantaciones de legumbres aportan
a nuestro planeta mucho nitrógeno y son de bajo
costo ecológico.
¿Como
comerlas?
Debemos
saber además que las legumbres son parte de la
gran familia de las leguminosas. Las más comunes
son las lentejas, los garbanzos, la soja, arvejas y
habas, pero existe una gran gama para elegir como porotos
negros, colorados, blancos, caritas, etc.
Así
como tienes mucho que elegir puedes cocinarlos de muchas
formas distintas también. La mayoría las
cocina calientes, es decir hervidas con verduras y hortalizas,
pero también las puedes hacer ensalada junto
con vegetales crudos que es una opción mas sana
todavía. También las puedes hacer fritas
o comer secas. Pero nunca las mezcles con tocino o panceta,
longanizas, etc., ya que elevara el consumo de calorías
y será más difícil la digestión.
¿Digestión
sensible?
Si
eres de esas personas que las legumbres le caen muy
pesado, prueba pasándolas por cedazo o colador,
conservaras la mayoría de las propiedades y además
será más fácil de dar a los niños.
Cabe destacar también que las legumbres son parte
importante del crecimiento de los niños por su
alto contenido de hierro y vitaminas, pero debe ser
consumido con precaución.
El
hollejo de las legumbres nos produce flatulencia, es
verdad, pero también nos ayuda con el estreñimiento,
prevención del cáncer de colon, prevención
la anemia, obesidad, diabetes mellitus, diverticulosis,
celulitis y nos reduce el colesterol. Todo gracias a
él gran contenido de fibras que nos ayuda a desechar
del cuerpo las toxinas.
Pero
como todo tiene cosas malas y buenas, las legumbres
también están contraindicadas para personas
con afecciones como las artrosis, la gota, reuma y arteroesclerosis.
No es recomendable para personas sedentarias ni madres
lactantes ya que las flatulencias pueden ser causa de
cólicos en el bebe al ser traspasado en la leche.
Ahora
que conoces esta posibilidad, que esperas para incorporar
en tu dieta este beneficioso alimento!
|