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El Fucus Vesiculosus o Encina de mar es un alga marina
que crece en los acantilados de las costas del norte
del océano Atlántico, desde Groenlandia
hasta las islas Azores.
Es conocida
y apreciada sobre todo por sus propiedades anticelulíticas
y antiobesidad, observándose ya resultados
a los 15 días de comenzar su utilización.
También se
la conoce como Sargazo vejigoso por sus vejigas -
del tamaño de aceitunas- llenas de aire que
le permiten mantenerse a flote en agua.
Debe sus propiedades a varios principios activos como
el ácido algínico y otros mucílagos,
la fucoidina, la laminarina y diversos carotenoides
(factores provitamínicos). También contiene
aceite esencial y vitaminas A, B1, C, E y pequeñas
cantidades de B12; sales minerales, especialmente
de Yodo, Potasio y Bromo; proteínas y lípidos.
Droga: talo (cuerpo
del alga).
PROPIEDADES
Absorbente
y saciante: es capaz de absorber hasta 6
veces su peso en agua por lo que, al llegar al estómago,
aumenta su volumen y produce el efecto saciante.
Retarda la
absorción de los azúcares:
puede emplearse como coadyuvante en la diabetes tipo
II.
Hipolipemiante:
disminuye el nivel de lípidos en sangre.
Ligeramente
laxante: ejerce esta acción gracias
a su contenido en mucílagos (laxante mecánico),
al mismo tiempo que protege la mucosa intestinal.
Digestivo:
absorbe parte del jugo gástrico disminuyendo
así la acidez de estómago.
Nutritivo:
es remineralizante por su contenido en sales minerales,
poseyendo vitaminas y otros nutrientes que lo hacen
muy valioso en las curas de adelgazamiento.
Estimulante
de la glándula tiroidea: por su elevado
contenido en yodo, imprescindible para que -junto
con el aminoácido Tirosina- la glándula
tiroides fabrique la hormona Tiroxina encargada de
activar el metabolismo al favorecer impulsar la combustión
de los nutrientes.
Emoliente:
en uso externo, aplicado en forma de compresas
de su decocción o en cataplasma del alga fresca,
tiene efecto antiinflamatorio y emoliente (suavizante)
facilitando la reducción del tejido adiposo.
PARA
QUÉ ESTÁ INDICADO
- Sobrepeso y obesidad.
- Celulitis (en forma
de compresas o cataplasmas).
- Arrugas, estrías
y flacidez de los tejidos (en forma de compresas
o cataplasmas).
- Reumatismo y artritis.
- Hiperlipemias.
- Hipotiroidismo.
- Diabetes tipo II.
La parte utilizada
con fines dietéticos en el fucus es el talo,
del que se extraen los diversos nutrientes que le
proporcionan al alga sus reconocidas propiedades saludables.
Dentro de la gran variedad de componentes que contiene
el fucus, destaca el complejo vitamínico (vitaminas
A, C, B2, E), ciertos aminoácidos, abundantes
sales minerales y oligoelementos (13-23%), entre las
que sobresale el yodo, además de cloro, sodio,
potasio, hierro, fósforo, magnesio, cobre,
silicio, litio, boro, níquel, zinc y cobalto,
entre otros. La algina, una sustancia que tiene capacidad
de absorber 100 veces su propio peso en agua, alcanza
entre el 18 y el 30% del peso seco del fucus. Además,
esta alga es rica en manitol, un hidrato de carbono
al que se le atribuyen propiedades laxantes y diuréticas.
La abundancia de sales minerales hace del fucus una
planta remineralizante.
Debido a su contenido en yodo se preconizó
su uso como estimulante tiroideo en casos de bocio
y como coadyuvante en el tratamiento del sobrepeso,
sin embargo esta actividad no está suficientemente
documentada ni probada la posibilidad de aparición
de efectos secundarios. Además, su consumo
está contraindicado en caso de que se siga
un tratamiento con hormonas tiroideas o con agentes
antitiroideos, ansiedad, insomnio, taquicardia, hipertensión
arterial y cardiopatías.
Complemento
de dietas de adelgazamiento
El uso común
de fucus como complemento de las dietas de adelgazamiento
se basa principalmente en la actividad de tres de
sus componentes. Por su abundancia en yodo, que estimula
el metabolismo al actuar sobre la glándula
tiroidea, por su riqueza vitamínica, que sirve
de suplemento en dietas muy bajas en calorías,
y por su contenido en algina, sustancia mucilaginosa
que se hincha y proporciona sensación de plenitud
y reduce el apetito.
Muchas personas han oído hablar de las propiedades
del fucus como complemento a una dieta de adelgazamiento,
e incluso muchas farmacias lo expenden con total libertad.
No obstante, el uso indiscriminado que hace mucha
gente de plantas o algas de las que desconoce realmente
los beneficios para la salud y todavía más,
los potenciales efectos secundarios, se convierte
en un verdadero problema de salud pública.
En este sentido, hay
que advertir que las algas, entre ellas el fucus,
son una de las fuentes por excelencia de yodo, y que
la administración de yodo en grandes cantidades,
su uso a largo plazo e incluso la toma de pequeñas
dosis en personas con hipersensibilidad puede causar
síntomas de hipertiroidismo que generalmente
se manifiesta en forma de ansiedad, insomnio, taquicardia
y palpitaciones.
Además, dada
la variabilidad en cuanto al contenido en yodo que
presentan los diversos preparados comerciales, se
aconseja adquirir este complemento dietético
sólo bajo prescripción de un especialista.
PRECAUCIONES:
TOXICIDAD
Debido a su contenido
en yodo orgánico no debe administrarse a personas
que padezcan hipertiroidismo. Por la misma razón,
cuando su uso es prolongado o se utiliza en exceso
puede dar lugar a una intoxicación subaguda
o crónica que se denomina yodismo con síntomas
como conjuntivitis, estornudos, diarreas, acné,
etc., que desaparecen a los pocos días de abandonar
el uso del fucus.
Dado que aporta cloruro sódico debería
emplearse con precaución en casos de hipertensión
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