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La palabra AROMATERAPIA
significa "terapia que usa aromas".
Estos
aromas provienen del reino vegetal (flores, árboles,
hierbas y arbustos). Se procesa la parte pertinente
del ser vegetal mediante la destilación, en
la cual se capta la sustancia odorífera volátil:
esto es lo que se llama ACEITE ESENCIAL.
La AROMATERAPIA
constituye una disciplina terapéutica verdaderamente
holística que ha dado muchos frutos a través
de su desarrollo. Si bien milenaria, fue redescubierta
en este siglo, y es en la actualidad uno de los pilares
de la medicina y la cosmética no convencionales.
Los ACEITES
ESENCIALES son "el alma de la planta",
y constituyen el medio por el cual se transmiten sus
propiedades naturales; son sustancias aceitosas volátiles;
son extractos vegetales altamente concentrados, que
contienen hormonas, vitaminas, antibióticos
y antisépticos. Constituyen la forma más
concentrada de energía herbaria.
Muchas plantas producen ACEITES ESENCIALES, los que
también son responsables de las fragancias
de las mismas.
Su facilidad de absorción
en la piel permite que los componentes activos penetren
directamente en el organismo, equilibrando y armonizando
todo el sistema, a través de los meridianos
energéticos, la circulación sanguínea
y linfática, las células, los tejidos,
los órganos, los aparatos y los sistemas.
Ninguna reconstrucción sintética es
capaz de constituir una réplica total de un
producto natural, debido a ello es importantísimo
emplear ACEITES ESENCIALES genuinos, puros y naturales.
Los aceites esenciales pueden utilizarse en:
Masajes:
Diluidos en un aceite portador.
Baños
de inmersión:
Se agregan 10 ó 12 gotas diluidas en una cucharada
de leche en polvo, de crema de leche, de algas microestrelladas
o de shampoo neutro, dentro de una bañera llena
de agua y se toma el baño inmediatamente. Se
logran efectos relajantes, energizantes, terapéuticos
y se favorece la suavidad de la piel.
Inhalación:
Se agrega 1 gota de aceite esencial por cada 10 cm3
de agua caliente y se hace una inhalación durante
1 a 3 minutos.
Colgantes y
vasijas:
La porosidad del material con que están hechas
estas piezas permite que el aceite penetre, y por
ello transmiten permanentemente el aroma natural.
Se le agregan de 7 a 8 gotas.
Difusor de
aromaterapia:
Se agrega agua al cuenco y 3 a 5 gotas de aceite esencial.
El calor de la vela va vaporizando el agua con los
aceites esenciales en el aire, logrando la aromatización
del ambiente.
Nebulización:
Se coloca una gota de la fórmula prescripta
en 10 cm de suero fisiológico.
Ingestión:
Se coloca una gota de la fórmula prescripta
en una cucharadita de miel o crema de leche.
Pediluvio:
De 5 a 10 gotas de aceites esenciales, según
la afección, durante 15 minutos en un recipiente
con agua tibia.
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