Es
conocida y apreciada sobre todo por sus propiedades anticelulíticas
y antiobesidad, observándose ya resultados a los 15 días
de comenzar su utilización.
También
se la conoce como Sargazo vejigoso por sus vejigas - del tamaño
de aceitunas- llenas de aire que le permiten mantenerse a flote
en agua.
Debe sus propiedades a varios principios activos como el ácido
algínico y otros mucílagos, la fucoidina, la laminarina
y diversos carotenoides (factores provitamínicos). También
contiene aceite esencial y vitaminas A, B1, C, E y pequeñas
cantidades de B12; sales minerales, especialmente de Yodo, Potasio
y Bromo; proteínas y lípidos.
Droga: talo
(cuerpo del alga).
Propiedades
Absorbente
y saciante: es capaz de absorber hasta 6 veces su peso
en agua por lo que, al llegar al estómago, aumenta su
volumen y produce el efecto saciante.
Retarda
la absorción de los azúcares: puede emplearse
como coadyuvante en la diabetes tipo II.
Hipolipemiante:
disminuye el nivel de lípidos en sangre.
Ligeramente
laxante: ejerce esta acción gracias a su contenido
en mucílagos (laxante mecánico), al mismo tiempo
que protege la mucosa intestinal.
Digestivo:
absorbe parte del jugo gástrico disminuyendo
así la acidez de estómago.
Nutritivo:
es remineralizante por su contenido en sales minerales, poseyendo
vitaminas y otros nutrientes que lo hacen muy valioso en las
curas de adelgazamiento.
Estimulante
de la glándula tiroidea: por su elevado contenido
en yodo, imprescindible para que -junto con el aminoácido
Tirosina- la glándula tiroides fabrique la hormona Tiroxina
encargada de activar el metabolismo al favorecer impulsar la
combustión de los nutrientes.
Emoliente:
en uso externo, aplicado en forma de compresas de su
decocción o en cataplasma del alga fresca, tiene efecto
antiinflamatorio y emoliente (suavizante) facilitando la reducción
del tejido adiposo.
Para
que esta indicado?
- Sobrepeso
y obesidad.
- Celulitis
(en forma de compresas o cataplasmas).
- Arrugas,
estrías y flacidez de los tejidos (en forma de compresas
o cataplasmas).
- Reumatismo
y artritis.
- Hiperlipemias.
- Hipotiroidismo.
- Diabetes
tipo II.
La parte
utilizada con fines dietéticos en el fucus es el talo,
del que se extraen los diversos nutrientes que le proporcionan
al alga sus reconocidas propiedades saludables. Dentro de la
gran variedad de componentes que contiene el fucus, destaca
el complejo vitamínico (vitaminas A, C, B2, E), ciertos
aminoácidos, abundantes sales minerales y oligoelementos
(13-23%), entre las que sobresale el yodo, además de
cloro, sodio, potasio, hierro, fósforo, magnesio, cobre,
silicio, litio, boro, níquel, zinc y cobalto, entre otros.
La algina, una sustancia que tiene capacidad de absorber 100
veces su propio peso en agua, alcanza entre el 18 y el 30% del
peso seco del fucus. Además, esta alga es rica en manitol,
un hidrato de carbono al que se le atribuyen propiedades laxantes
y diuréticas.
La abundancia de sales minerales hace del fucus una planta remineralizante.
Debido a su contenido en yodo se preconizó su uso como
estimulante tiroideo en casos de bocio y como coadyuvante en
el tratamiento del sobrepeso, sin embargo esta actividad no
está suficientemente documentada ni probada la posibilidad
de aparición de efectos secundarios. Además, su
consumo está contraindicado en caso de que se siga un
tratamiento con hormonas tiroideas o con agentes antitiroideos,
ansiedad, insomnio, taquicardia, hipertensión arterial
y cardiopatías.
Complemento de dietas de adelgazamiento
El uso
común de fucus como complemento de las dietas de adelgazamiento
se basa principalmente en la actividad de tres de sus componentes.
Por su abundancia en yodo, que estimula el metabolismo al actuar
sobre la glándula tiroidea, por su riqueza vitamínica,
que sirve de suplemento en dietas muy bajas en calorías,
y por su contenido en algina, sustancia mucilaginosa que se
hincha y proporciona sensación de plenitud y reduce el
apetito.
Muchas personas han oído hablar de las propiedades del
fucus como complemento a una dieta de adelgazamiento, e incluso
muchas farmacias lo expenden con total libertad. No obstante,
el uso indiscriminado que hace mucha gente de plantas o algas
de las que desconoce realmente los beneficios para la salud
y todavía más, los potenciales efectos secundarios,
se convierte en un verdadero problema de salud pública.
En este
sentido, hay que advertir que las algas, entre ellas el fucus,
son una de las fuentes por excelencia de yodo, y que la administración
de yodo en grandes cantidades, su uso a largo plazo e incluso
la toma de pequeñas dosis en personas con hipersensibilidad
puede causar síntomas de hipertiroidismo que generalmente
se manifiesta en forma de ansiedad, insomnio, taquicardia y
palpitaciones.
Además,
dada la variabilidad en cuanto al contenido en yodo que presentan
los diversos preparados comerciales, se aconseja adquirir este
complemento dietético sólo bajo prescripción
de un especialista.
Precauciones:
Toxicidad
Debido
a su contenido en yodo orgánico no debe administrarse
a personas que padezcan hipertiroidismo. Por la misma razón,
cuando su uso es prolongado o se utiliza en exceso puede dar
lugar a una intoxicación subaguda o crónica que
se denomina yodismo con síntomas como conjuntivitis,
estornudos, diarreas, acné, etc., que desaparecen a los
pocos días de abandonar el uso del fucus.
Dado que aporta cloruro sódico debería emplearse
con precaución en casos de hipertensión