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| En
este articulo encontrará las dietas express con
que prometen, como son y la critica correspondiente
a cada una de ellas. |
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Son
fórmulas que prometen "milagros"
y que se difunden boca a boca o por Internet. Muchas no tienen
el menor rigor científico y hasta pueden poner en riesgo
la salud.
El sentido común dice que hay que desconfiar de todo lo
que se consigue rápido. Lo mismo podría decirse
de las dietas exprés, como aquellas que sin ningún
tipo de aval médico circulan por Internet o se comentan
boca a boca y prometen bajar dos kilos en tres días, o
cinco en una semana. Claro, la perspectiva de ver la aguja de
la balanza más cerca del 0 es maravillosa, pero a no engañarse:
estas dietas hacen perder líquidos, no grasas. O peor,
pueden perjudicar la salud.
Sin
ir más lejos, esta semana, un estadounidense le inició
una demanda a la empresa Atkins Nutritionals. El hombre, un empresario
de 53 años, alega que a causa de la famosa dieta Atkins
—propone consumir carnes, huevos y lácteos sin límites
y muy pocos carbohidratos— tuvo que ser operado del corazón.
"Con
las dietas exprés se pierde peso, pero de músculo,
que es donde están las reservas de proteínas del
cuerpo. Recién después de una semana y con una dieta
armónica empieza a bajar la grasa", dice Silvio Schraier,
de la Sociedad Argentina de Nutrición.
"Todas
las dietas a corto plazo son restrictivas, inarmónicas
y desbalanceadas. Y si llegan a funcionar y se pierde peso, después,
esos kilos se recuperan enseguida", asegura Ana Jufe, asesora
del equipo de Nutrición y Trastornos de la Alimentación
del Hospital de Clínicas.
Daniel
De Girolami, docente de Nutrición de la Universidad
de Buenos Aires, aclara: "Bajar de peso no es lo mismo que
adelgazar, que es reducir la grasa corporal. Como tampoco es igual
ser obeso que tener sobrepeso. También hay que ver si el
problema es sólo una cuestión estética o
realmente perjudica la salud. Por eso, la dieta debe adecuarse
a cada persona según su patología, gustos, tiempo
y posibilidades económicas. Por eso, siempre hay que consultar
a un médico".
Como
bien explica De Girolami, el cuerpo humano está
preparado para soportar hasta casi un mes de ayuno; es decir,
nadie moriría por hacer eventualmente una de estas dietas.
La cuestión cambia si el seguimiento de estas fórmulas
se vuelve una costumbre. "Una dieta que no contenga un poco
de todo lo que figura en la pirámide nutricional —cereales,
vegetales, frutas, carne, pollo, pescado, lácteos y aceites
vegetales—, con el tiempo va destruyendo el cuerpo, como
si fuera una pared que va perdiendo ladrillos", dice Schaier.
Roberto
Eguía, psiquiatra de la Asociación de Lucha
Contra la Bulimia y la Anorexia (Aluba), lo explica así:
"Las personas que tienen patologías alimentarias son
las que hacen este tipo de dietas todo el tiempo. Por otro lado,
para quienes tienen predisposición a tener bulimia o anorexia,
seguir estas 'recetas' es como el primer síntoma de la
enfermedad".
Y
agrega: "Además, siempre hay un efecto rebote:
se baja de peso, sí, pero después enseguida se sube,
lo que provoca una cadena interminable. Y la reiteración
produce una obsesión, la persona se centra en el cuerpo,
en la comida, y desvía la atención de otros problemas
que tiene miedo enfrentar".
Según
Schaier, hay algo que está claro: "Si hubiera
una dieta milagrosa que funcionara y no perjudicara al organismo,
la estaría haciendo todo el mundo. Si cada día aparece
una nueva es porque ninguna satisface completamente los objetivos".
Y
en esto coinciden todos los profesionales: los dos o tres kilitos
que se bajan rápido no resuelven ningún problema.
Lo importante es cambiar los hábitos alimentarios y aprender
a comer bien, de manera saludable.
Falsa
Clínica Mayo
Qué
promete: Bajar entre 6 y 7 kilos. Dura 13 días
y hay que comer menos de 800 calorías diarias. No tiene
nada que ver con la famosa Clínica Mayo de los Estados
Unidos.
Cómo
es: Restringe el azúcar, las pastas, las harinas,
las legumbres, las frutas, las verduras, las papas, las batatas,
las zanahorias, las remolachas, las uvas, las bananas, y los alimentos
ricos en hidratos de carbono. El menú es muy estricto.
Modelo. Desayuno: un pomelo, dos huevos pasados por agua y café.
Comida: dos huevos pasados por agua y ensalada mixta con sal y
limón. Cena: dos huevos cocidos y un tomate.
Crítica:
"Aporta pocos nutrientes y fomenta la pérdida de masa
muscular y agua, no de grasa. Es estricta en cuanto al consumo
de hidratos de carbono, lo que hace que baje el apetito. Pero
cuando se termina la dieta y se vuelve a consumir hidratos, reaparece
el apetito y la retención de líquidos". (Silvio
Schaier, de la Sociedad Argentina de Nutrición).
Del
astronauta
Qué
promete: Perder tres kilos en tres días (se comen
menos de 500 calorías diarias). Su nombre proviene de su
presunto parecido con las dietas que se les prescriben a los pilotos
y a los astronautas para que bajen de peso en un corto lapso.
Cómo
es: Desayuno: café o té con leche descremada.
Almuerzo: un huevo duro con lechuga y aceite y limón. Cena:
un bife (sin grasa) a la plancha con ensalada.
Crítica:
"Este tipo de dieta, con tan bajo nivel calórico,
debilita el organismo y hace que se pierdan nutrientes muy importantes.
En realidad, a lo que apunta es a perder líquido. Esos
tres kilos que se bajan son de agua, que no bien se termina la
dieta se vuelven a recuperar. Un organismo promedio quema diariamente
unas 1.500 calorías, es decir, en tres días son
4.500 calorías, que representan medio kilo de grasa, que
es todo lo que se baja con esta dieta, el resto es agua".
(Daniel De Girolami, docente de Nutrición de la UBA y director
de www.aprenderacomer.com )
Del
tomate
Qué
promete: Bajar dos kilos en tres días. Y, al mismo
tiempo, desintoxicar el organismo. Según sus cultores,
es ideal para fumadores, tomadores de café y mujeres que
tienen celulitis.
Cómo
es: En ayunas, a la hora de la merienda y antes de acostarse,
un jugo de tomates frescos. Desayuno: dos tomates hervidos. Almuerzo
y cena: ensalada de tomates, morrones y brotes de soja con aceite
de oliva y limón. Adicional por si ataca el hambre: licuado
de medio tomate, medio limón, una zanahoria y agua.
Crítica:
"Estas dietas con pocas variedades de alimentos las llamadas
monotemáticas. Lo que buscan es que la persona se hastíe
de ese producto y coma menos. La del tomate, además, tiene
muy pero muy bajas calorías. Hay que calcular que si una
persona come un kilo de tomates en un día, sólo
está consumiendo unas 200 calorías, que no es nada.
Además, tiene una función puramente diurética,
ya que el 90 por ciento del tomate está compuesto por agua,
y sólo el 5 por ciento son hidratos de carbono, lo que
resulta insuficiente para cualquier organismo. Nunca son buenas
las dietas que proponen poca variedad. Y en este caso puntual,
el tomate puede provocar problemas gástricos importantes".
(De Girolami).
Disociada
Qué
promete: Bajar dos kilos en una semana.
Cómo
es: Hay que aprender a combinar algunos alimentos, porque
ciertas combinaciones se digieren más fáciles que
otras. Recomiendan comer un 70% de frutas y verduras y un 30%
de carbohidratos, proteínas, lácteos y grasas. Prohibido
combinar: proteínas con almidones (huevo con papas); proteínas
con proteínas (leche con huevo); almidones con almidones
(papas con arroz); almidones con ácidos (galletitas con
naranja); grasas con azúcares (manteca con miel).
Crítica:
"La propuesta es contradictoria: dice que los carbohidratos
y las proteínas no deben consumirse juntos porque su digestión
dificulta asimilar sus nutrientes. Y si se dificulta la asimilación
de los nutrientes es cuando se adelgaza. El secreto no está
en la combinación sino en que es restrictiva en cuanto
a las cantidades". (De Girolami).
De
la sopa
Qué
promete: Bajar seis kilos en una semana. Su nivel calórico
es bajo: unas 700 calorías diarias.
Cómo
es: La sopa que se debe tomar es a base de vegetales,
no tiene nada de grasas. Los ingredientes son: seis cebollas grandes,
dos ajíes verdes, dos latas de tomate, un apio, un repollo,
sal y pimienta. Hay que licuar todos los ingredientes. Esta sopa
hay que tomarla todos los días, sin límite. Y se
le agregan otros alimentos: el primer día también
se pueden comer frutas; el segundo verduras verdes; el tercero
frutas y verduras; el cuarto banana y leche; el quinto carne y
tomate; el sexto, carne y verdura; y el séptimo arroz integral
y jugos de fruta y verdura.
Crítica:
"Ninguno de los ingredientes de la sopa tiene hidratos de
carbono. Es una dieta de muy pocas calorías. Se baja de
peso porque se consume puro líquido; tiene cualidades diuréticas.
Pero en realidad lo que se pierde es agua, no grasas. Por eso,
después de la dieta, enseguida se recuperan los kilos.
Lo grave es que cuando comenzó a circular esta dieta, uno
de sus fundamentos era que se aplicaba en centros cardiovasculares
para que perdieran peso pacientes que debían ser operados
del corazón. Nada más alejado de la realidad. Cuando
se baja de peso bruscamente, lo que se pierde es músculo,
y el corazón es un músculo". (Schaier).
Macrobiótica
Qué
promete: Adelgazar mucho y rápido debido a la
pérdida de masa muscular. Según sus seguidores,
entre los que está la actriz Gwyneth Paltrow, al ser una
dieta baja en productos de origen animal y alta en cereales y
vegetales, se pueden curar enfermedades, incluso el cáncer.
Cómo
es: Está compuesta por 60% de cereales, 25% de
vegetales, 10% de legumbres y 5% de sopas. Ejemplo. Desayuno:
té, galletas de arroz con puré de sésamo.
Almuerzo: sopa de verduras. Arroz integral con legumbres. Manzana
cocida o cereales con gelatina de fruta. Merienda: té,
galletas de arroz con mermelada. Cena: sopa de verduras, verduras
al vapor, arroz o pescado.
Crítica:
"Hay que tener en cuenta en estas dietas tipo vegetarianas,
que si no se comen productos animales hay carencia de proteínas,
micronutrientes y hierro, que en el tiempo puede llevar a la anemia".
(De Girolami).
De
la pasta
Qué
promete: Bajar cinco kilos en seis días.
Cómo
es: Los desayunos son una fruta de estación o
galletitas de agua con un café o té sin azúcar.
Media mañana: jugo de naranja. Almuerzo: pollo o pescado,
carne o queso con verduras hervidas. Merienda: jugo de frutas.
Cena: siempre un plato de pastas con verduras hervidas y luego
cocinados al horno.
Crítica:
"En realidad esta dieta es de las menos malas. Es repetitiva
en cuanto a que tampoco es bueno comer pastas todo el tiempo,
pero lo interesante es que desmitifica el tema de que las pastas
engordan, cosa que no es tan así, ya que una porción
de 250 gramos tiene las mismas calorías (250) que las papas
o el arroz" (Schraier).
Atkinns
Qué
promete: Bajar de dos a cuatro kilos en una semana.
Cómo
es: Permite comer lo que otras dietas prohíben
(90 % de proteínas y grasas) y deja de lado alimentos "aburridos",
como las frutas y las verduras. Modelo. Desayuno: huevos revueltos
con jamón. Café o té sin azúcar. Almuerzo:
bife con ensalada o trucha con espinacas o cerdo con verduras.
Cena: pollo con ensalada o cordero con verduras. Bebidas: agua,
jugos de fruta o vino.
Críticas:
"Las grasas saturadas y las proteínas altas en colesterol
sin límite no son buenas. Esta dieta, así planteada,
carece de las vitaminas y minerales que están en la los
cereales y los vegetales". (Schaier).
Yogur
y manzana
Qué
promete: Bajar dos kilos en tres días, ya que
es una dieta de muy bajo nivel calórico: menos de 600 calorías
diarias.
Cómo
es: Tanto en el desayuno como en el almuerzo, la merienda
y la cena, hay que tomar un yogur y comer una manzana.
Crítica:
"Es una dieta pobre en hidratos de carbono y en grasas. Y
si bien la leche del yogur tiene proteínas, los hidratos
son simples, no son los de la base de la pirámide nutricional.
Esta dieta también carece de vitaminas y minerales, que
se encuentran en las carnes, los vegetales y los cereales. Por
otra parte, los efectos diuréticos hacen que con la orina
se pierda potasio y magnesio, difíciles de reponer".
(Schaier).
Contra
los rollos
El libro que hace furor entre las estrellas de Hollywood
Best-séller contra los "rollos"
Cada
año, en los Estados Unidos aparece una nueva dieta que
se pone de moda y luego "se exporta". Esta temporada,
la elegida es la South Beach diet, ideada por un médico,
el cardiólogo Arthur Agatston. El régimen primero
se hizo popular en Miami, y luego —gracias a su publicación
como libro— se convirtió en un éxito en todo
el país. Ni hablar de las estrellas que juran seguirla,
como la actriz Jennifer Aniston (foto), la bella y rubia esposa
del también bello y rubio actor Brad Pitt.
La
dieta no obliga a estar contando calorías ni destierra
las grasas. En realidad se propone enseñar a comer de la
manera correcta. Agatston creó un plan que incluye carbohidratos,
con comidas plenas en fibras, proteínas y grasas saludables,
como pan, arroz, pastas y frutas.
La
característica de esta dieta es que se basa en tres fases,
que duran toda la vida. Es decir, es todo lo contrario a una dieta
exprés con estrictos menúes prefijados. El plan
supone un verdadero cambio en los hábitos de vida y el
estilo de comer.
En
la primera fase —14 días— se pueden
comer porciones normales de carne, pollo, pescados y mariscos.
También, vegetales, huevos, quesos y ensaladas con aceite
de oliva. En esta etapa tiene que haber a diario tres comidas
balanceadas, más algunos entremeses. Lo que no se puede
comer en estos días es pan, arroz, papas, pastas ni dulces.
La
fase dos permite reincorporar estos últimos alimentos,
pero igual se sigue bajando de peso porque las porciones disminuyen
a causa del hambre, que también es menor. Esta etapa termina
cuando la persona llegó a su objetivo, es decir, a su peso
deseado. Entonces comienza la tercera etapa, que es más
libre, pero ayuda a mantener el peso ideal.
Esta
fase es de por vida. Por eso, Agatston dice que "más
que una dieta, la South Beach es un estilo de vida. Y si el peso
sube, hay que volver a seguir el plan".
Según
el nutricionista De Girolami, esta dieta es de las "más
sensatas". "Los alimentos son balanceados. La primera
etapa es de bajas calorías y en la segunda se agrega lo
que la gente suele extrañar, pero se bajan las cantidades
para equilibrar. Igual, sorprende la capacidad de los norteamericanos
para transformar una dieta de lo más común, que
daría cualquier nutricionista, en un producto".
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