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debe iniciarse una dieta sin gluten sin haber realizado
previamente una biopsia intestinal que demuestre la
intolerancia al mismo, por la alteración de la
mucosa. |
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La
prescripción de esta dieta, sólo porque hay sospecha
de intolerancia a esta proteína o por resultado positivo
en la prueba de anticuerpos específicos, sin haberse realizado
una biopsia intestinal que lo confirme es un error que se comete
con frecuencia y lo único que se consigue es retrasar o
enmascarar el diagnóstico de una posible enfermedad celíaca.
La
dieta debe seguirse estrictamente durante toda la vida.
La ingestión de pequeñas cantidades de gluten puede
producir lesión de las vellosidades intestinales, aunque
no siempre estas lesiones tiene por qué ir acompañadas
de síntomas clínicos.
Se
eliminará de la dieta cualquier producto que lleve
como ingrediente TRIGO, AVENA, CEBADA, CENTENO, TRITICALE y/o
productos derivados.: almidón, harina, panes, pastas alimenticias,
etc.
El
celíaco puede tomar todo tipo de alimentos que no contienen
gluten en su origen: carnes, pescados, huevos, leche,
cereales sin gluten (arroz y maíz), legumbres, tubérculos,
frutas, verduras, hortalizas, grasa comestibles y azúcar.
El
consumo de productos manufacturados conlleva asumir
riesgos potenciales. Hoy en día, la lectura de la etiqueta
del producto, en el momento de la compra, no es una medida del
todo segura, porque la Legislación vigente NO OBLIGA a
especificar el orígen botánico de las harinas, almidones,
féculas, sémolas y cualquier otro derivado de los
cereales trigo, avena, centeno y triticale utilizados. No obstante,
es conveniente LEER SIEMPRE LA ETIQUETA DEL PRODUCTO QUE SE COMPRA,
aunque siempre sea el mismo.
Al
adquirir productos elaborados y/o envasados, debe comprobarse
siempre la relación de ingredientes que figura en la etiqueta.
Si en dicha relación aparece cualquier término de
los que se citan a continuación, sin indicar la planta
de procedencia, debe rechazarse el producto, salvo que figure
como permitido en la última edición de la LISTA
DE ALIMENTOS SIN GLUTEN, que periódicamente actualiza la
Federación de Asociaciones de Celíacos.
La
relación de ingredientes que suele aparecer en el etiquetado
de productos alimenticios, que contienen o pueden contener gluten
son:
Gluten,
cereales, harina, almidones modificados (E-1404, E-1410, E-1412,
E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E1440, E-1442, E-1450), amiláceos,
fécula, fibra, espesantes, sémola, proteína,
proteína vegetal, hidrolizado de proteína, proteína
vegetal, malta, extracto de malta, levadura, extracto de levadura,
especias y aromas.
Como norma general, deben eliminarse de la dieta
todos los productos A GRANEL, los elaborados ARTESANALMENTE y
los que no estén etiquetados, donde no se pueda comprobar
el listado de ingredientes.
Se
ha de tener precaución con la manipulación de alimentos,
en bares y restaurantes (tortillas de patata que puede llevar
levadura, patatas fritas hechas en freidoras que se utilizan también
para freír croquetas o empanadillas, salsas ligadas con
harina, rebozados, purés o cremas de verdura naturales
a los que se añaden "picatostes" de pan de trigo,
etc.), e igualmente en comedores escolares (ej.: si un primer
plato consiste en cocido de alubias con embutido, no vale retirar
el embutido y servir la alubia al celíaco, porque si el
embutido lleva gluten, quedará en la salsa). Consúltese
la forma de elaboración e ingredientes en cada plato, antes
de consumirlos.
Se
evitará freír alimentos sin gluten en aceites donde
previamente se hayan frito productos con gluten.
Precaución
con las harinas de maíz, arroz, etc. de venta en panaderías
o supermercados sin certifcar la ausencia de gluten. Pueden estar
contaminadas si su molienda se ha realizado en molinos que también
muelen otros cereales como trigo o avena.
No
encargue ni adquiera panes de maíz fuera de las panaderías
o tahonas que recomiendan las asociaciones de celíacos.
La elaboración de un pan sin gluten en una panadería
que trabaja con harinas de trigo conlleva un alto riesgo de contaminación
y el hecho de utilizar ingredientes sin gluten no garantiza la
ausencia de gluten en el produto final, si no se han tomado las
medidas adecuadas.
En
aquellas casas en las que hay un celíaco, se recomienda
eliminar las harinas de trigo y el pan rallado normal y utilizar
en su lugar harinas y pan rallado sin gluten o copos de puré
de patata para rebozar, albardar, empanar o espesar salsas. De
esta forma, muchos de los alimentos que se preparen los puede
tomar toda la familia, incluído el celíaco. Precaución
con los alimentos importados. Un mismo fabricante puede emplear
según las distintas normativas de los países, distintos
ingredientes para un producto que se comercializa bajo la misma
marca comercial.
ANTE
LA DUDA DE SI UN PRODUCTO CONTIENE GLUTEN, NO LO CONSUMA.
Clasificación
de alimentos según su contenido en Gluten
Alimentos
que con seguridad contienen gluten:
Pan
y harinas de trigo, cebada, centeno, avena o triticale.
Bollos,
pasteles, tartas y demás productos de pastelería.
Galletas,
bizcochos y productos de reposteria.
Pastas
italianas (fideos, macarrones, tallarines, etc.) y sémola
de trigo.
Leches
y bebidas malteadas.
Bebidas
destiladas o fermentadas a partir de cereales: cerveza, whisky,
agua de cebada, algunos licores...
Productos
manufacturados en los que entre en su composición cualquiera
de las harinas citadas y en cualquiera de sus formas: almidones,
almidones modificados, féculas, harinas y proteínas.
Alimentos
que pueden contener gluten
Solamente
permitidos previo informe del fabricante que no contienen gluten:
-
Embutidos: choped, mortadela, chorizo, morcilla, etc.
- Quesos
fundidos de sabores.
- Patés
diversos.
- Conservas
de carnes.
- Conservas
de pescados con distintas salsas.
- Caramelos
y gominolas.
- Sucedáneos
de café y otras bebidas de máquina.
- Frutos
secos tostados con sal.
- Helados.
- Sucedáneos
de chocolate.
- Colorante
alimentario.
- Alimentos
que no contienen gluten:
-
Leche y derivados: quesos, requesón, nata, yogures
naturales y de sabores y cuajada.
- Todo
tipo de carnes y vísceras frescas, congeladas y en
conserva al natural, cecina, jamón serrano y cocido
de calidad extra.
- Pescados
frescos y congelados sin rebozar, mariscos frescos y pescados
y mariscos en conserva al natural o en aceite.
- Huevos.
- Verduras,
hortalizas y tubérculos.
- Frutas.
- Arroz,
maíz y tapioca así como sus derivados.
- Todo
tipo de legumbres.
- Azucar
y miel.
- Aceites,
mantequillas.
- Café
en grano o molido, infusiones y refrescos.
- Toda
clase de vinos y bebidas espumosas.
- Frutos
secos naturales y fritos (con o sin sal).
- Sal,
vinagre de vino, especias en rama y grano y todas las naturales.
Productos
Farmacéuticos– Medicamentos:
Los
productos farmacéuticos pueden utilizar gluten,
harinas, almidones u otros derivados para la preparación
de sus excipientes.
Con fecha 12 de Julio de 1989, de la Dirección General
de Farmacia y Productos Sanitarios (BOE núm. 179) existe
una Resolución por la que se dan normas para la declaración
obligatoria de gluten presente como excipiente, en el material
de acondicionamiento de las especialidades farmacéuticas:
Las especialidades farmacéuticas de uso
humano en las que figure como excipiente gluten, harinas, almidones
u otros derivados de los anteriores, que procedan de trigo, triticale,
avena, cebada o centeno, deberán indicar en su material
de acondicionamiento y en el epígrafe “composición”
su presencia cuantitativamente.
Los prospectos de las especialidades afectadas deberán
incluir la siguiente advertencia, además de las correspondientes
a los principios activos que figuren en su composición:
“ADVERTENCIA”, este preparado contiene (en cada especialidad
se indicará el excipiente correspondiente según
el punto 1º). Los enfermos celíacos deben consultar
con su médico antes de utilizarlo.
Esta resolución entró en vigor en el año
1991, de modo que los medicamentos fabricados en el año
1992 ya se ajustan a esta norma y mediante la lectura del prospecto
puede saberse con certeza si contiene gluten o no. No obstante,
en caso de duda o para más aclaraciones, consulte con su
médico o farmacéutico. |