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La
gelatina es un alimento natural y sano con una larga
tradición. La proteína pura ofrece un
sinnúmero de ventajas hasta el momento insuperables
y tiene un papel importante en la moderna industria
alimentaria.
La
gelatina se presta para gelificar, espesar y estabilizar
la comida brindándole una consistencia cremosa.
¿Qué
es la gelatina?
La gelatina es una proteína pura que se obtiene
de materias primas animales que contienen colágeno.
Este alimento natural y sano tiene un excelente poder
de gelificar. Pero eso no es todo, gracias a sus múltiples
capacidades se emplea en los más diversos sectores
industriales para un sinnúmero de productos.
La gelatina contiene:
-
84-90% proteína
-
1-2% sales minerales
-
el resto es agua.
La gelatina no contiene conservantes ni otros aditivos.
Está libre de colesterol y de purinas (compuestos
con ácido úrico)
Múltiples
variedades
La forma más usual de la gelatina es la gelatina
comestible. Se encuentra en yogures, ligeros postres
de crema y en pudines. Los caramelos de gelatina,
conocidos como chuches, le deben su forma característica.
La gelatina comestible es un alimento natural y, como
cualquier alimento, está sujeto a estrictas
normativas de pureza.
Un criterio importante para determinar la calidad
de la gelatina es el llamado valor Bloom que generalmente
está entre 50 y 300. Con este valor se determina
la estabilidad y el poder de gelificación de
la gelatina. Cuanto más alto sea el valor Bloom
tanto más alta es la intensidad de gelificación.
El alimento gelatina es único en cuanto a la
estabilización fiable, capacidad de gelificación
y manejo.
Todos los usos de la Gelatina
se
emplea en los sectores industriales y en productos
más diversos, donde desarrolla, de una manera
natural, su efecto saludable y estabilizador.
Aparte de las aplicaciones tradicionales en la
-
Industria alimentaria
La gelatina es una proteína de primera calidad
que reúne, como alimento, numerosas propiedades
positivas necesarias para una alimentación
sana.
Gracias a su singular poder gelificante, es imposible
imaginarse la cocina moderna sin la gelatina.
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Industria farmacéutica
La gelatina recubre y protege los medicamentos.
-
Industria fotográfica
Gracias a la gelatina pueden fabricarse las películas
para aficionados, papel de color, películas
gráficas y películas de rayos X en
cantidades industriales.
Gracias a su singular poder gelificante la gelatina
actualmente forma parte en la composición de
un sinnúmero de productos. Con sus múltiples
propiedades ofrece, además, un considerable
potencial para crear productos innovadores en todas
las áreas de la vida.
Proteína en estado puro
Tradicionalmente relegada a la repostería,
la gelatina es algo más que un postre fácil
de hacer. No sólo es un ingrediente muy atractivo
a la hora de cocinar platos elaborados y deliciosos,
tanto dulces como salados, sino que tiene un alto
valor nutritivo. De hecho, la gelatina es proteína
en estado puro.
La gelatina se digiere fácilmente y el organismo
humano la descompone completamente.
Al ser proteína en estado puro, ésa
es su mayor composición nutritiva: proteína
(84-90%), sales minerales (1-2%) y agua (el resto).
La gelatina se utiliza en la fabricación de
alimentos para el enriquecimiento proteínico,
para la reducción de hidratos de carbono y
como sustancia portadora de vitaminas.
Además, gracias a la gelatina podemos disfrutar
en el mercado de productos bajos en grasas, como margarinas,
quesos y yogures, que llevan gelatina en su composición.
Asimismo, con este alimento pueden crearse platos
deliciosos y bajos en calorías. Tienen un contenido
reducido en grasa, pero el sabor no se altera.
Un valor añadido para los tejidos y los huesos
Otra
de las ventajas de la gelatina es su aporte de aminoácidos,
concretamente glicina y prolina, que permiten mejorar
la construcción de las estructuras de nuestro
organismo, fundamentalmente huesos, cartílagos,
tendones y ligamentos. Un aprovisionamiento insuficiente
de aminoácidos puede manifestarse en dolores
de articulaciones, uñas quebradizas y pelo
seco. La gelatina contiene estos aminoácidos
en una concentración hasta 20 veces más
alta que en otros alimentos con proteínas.
Este producto es, por tanto, un aliado perfecto para
prevenir la osteoporosis y la artrosis, así
como mejorar la hidratación de la piel y el
cabello. Aunque normalmente la gelatina se suele tomar
como postre, o como ingrediente dentro de otros productos
elaborados, también podemos incorporar este
alimento a bebidas frías, cafés o tés,
enriqueciéndola con proteína.
Muchos productos cosméticos incorporan colágeno
a su composición, aunque, para hidratar la
piel, está demostrado que la proteína
colágena ingerida a través de los alimentos
es mucho más eficaz que la vía tópica.
Cómo
utilizarla en la cocina
Recurrir a la gelatina para cocinar es una opción
diferente, original y, sobre todo, muy nutritiva.
Para elaborar recetas con gelatina en hoja tendremos
que tener en cuenta estas tres normas:
-
Gelatinas de frutas y aspics, usaremos seis hojas
por 1/2 litro de líquido
-
Para postres de crema (con yema de huevo), usar
cuatro hojas
-
Para postres de crema que se sacan del molde volcándolos,
usar ocho hojas.
Cuando recurrimos a la gelatina en polvo, aplicaremos
las mismas reglas, pero teniendo en cuenta que seis
hojas de gelatina corresponden a nueve gramos en polvo.
Independientemente del postre que se vayamos a cocinar,
primero tendremos que poner las hojas de gelatina
en agua fría y dejarlas en remojo durante 5
minutos. Después se sacan las hojas empapadas
y se exprime el líquido cuidadosamente. Una
vez realizado este proceso, el uso de la gelatina
depende del tipo de postre que se vaya a elaborar.
Para cocinar postres templados simplemente hay que
mezclar la gelatina -una vez sacada del agua fría-
directamente en la crema templada hasta que se disuelva
correctamente. Sin embargo, para preparar postres
fríos, hay que disolver primero la gelatina
en una cazuela a fuego lento; añadir unas cucharaditas
de la mezcla fría a la gelatina disuelta y
mezclarlo bien antes de añadirle el resto de
la mezcla fría. Es muy importante que se respete
este orden, que se añada la mezcla fría
a la gelatina y nunca al revés.
La gelatina también se puede usar con el microondas,
donde se disuelve perfectamente. En estos casos, hay
que colocar la gelatina, después de haberla
tenido en agua fría y haberla exprimido, en
un recipiente pequeño y dejar que se haga líquida
a la máxima potencia del microondas durante
10 segundos. Después de esto, simplemente hay
que seguir las instrucciones para disolver las gelatinas
en platos fríos.
También es importante tener en cuenta que al
contrario que otros sustitutos de base vegetal, la
gelatina no ha de hervirse, y si así lo hacemos,
el producto perderá su poder gelificante. Otra
precaución a considerar es que antes de usar
la gelatina para la preparación de postres
con piña, kiwi y papaya, estas frutas han de
ser escaldadas, ya que contienen una encima que destruye
las proteínas de la gelatina.
Por último, no debemos olvidar que las gelatinas
de frutas y los aspics no se deben congelar, ya que
en el proceso de descongelación pierden su
suavidad y se vuelven quebradizas.
¿Sustituto de la fruta?
Hoy
en día, existe en el mercado una amplia variedad
de gelatinas de frutas con diferentes sabores y colores,
debido a la adición de saborizantes, colorantes
y aromas. Se puede encontrar gelatina de limón,
naranja, fresa, frambuesa, kiwi, plátano...
Muchas de ellas están enriquecidas en vitaminas
A, C y E, sin embargo su contenido no es comparable
al que presentan las frutas frescas. A modo de ejemplo,
una porción de gelatina de fruta contiene aproximadamente
30 miligramos de vitamina C, mientras que una naranja
mediana posee más del triple de esa cantidad.
Además, las gelatinas de fruta contienen azúcar
añadido que hace que su contenido calórico
sea superior al de las frutas frescas. Una porción
de gelatina, elaborada con unos 40 gramos de gelatina
en polvo, aporta alrededor de 150 calorías.
Por tanto, la gelatina puede suponer un buen modo
de ofrecer a los más pequeños un postre
ligero y diferente a los típicos pasteles o
tartas ricas en grasas y azúcares, pero no
puede considerarse un sustituto de la fruta, ya que
además de vitaminas, las frutas frescas poseen
fibra y diferentes minerales, que no están
presentes en éste producto alimenticio.
Recetas con gelatina
Postre frio de limon
Ingredientes
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Galleta maria
-
Leche condensada
-
Una Gelatina de limon
-
La ralladura de un limon
-
El jugo de un limon
-
Margarina
Preparación
Se
muele finamente la galleta hasta que quede un polvito
muy fino, se derrite la margarina y se va a incorporar
poco a poco a la galleta hasta formar una pasta como
para pay.
Se prepara previamente la gelatina y ya fria se licua
con los demas ingredientes ya teniendo previamente
la pasta de galleta en un refractario aplanada se
vierte lo licuado y se deja unas 5 hrs. en el refrigerador
Gelatina con menta
Ingredientes
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500 ml Agua
-
hojas de Menta fresca
-
80 g Azúcar
-
2 sobres de Gelatina neutra
-
80 g frambuesas
- 80
g moras
-
80 g fresas o grosellas
Preparación
Llevar a ebullición el agua, el azúcar
y las hojas de menta. Dejar reposar unos minutos y
colar el agua. Disolver la gelatina en el agua caliente
y dejar enfriar sin que solidifique.
Preparar
la fruta y limpiarla. No lavarla. En moldes o flaneras
individuales echar una capa de gelatina de un centímetro,
poner una capa de frambuesas. Dejar solidificar y
repetir el proceso, alternando con cada variedad de
fruta. Dejar en la nevera un mínimo de cuatro
horas.
Desmoldar
poniendo los molde en un recipiente con agua caliente,
durante unos minutos. Servir adornando con hojas de
menta.
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