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Con
este programa nutricional, tu cuerpo transforma la grasa
almacenada en energía diaria, ayudándote a
mantenerte delgada
Te recomendamos que antes
de iniciar cualquier dieta, visites a un nutriólogo
para que realice un examen médico del estado de tu
organismo y te asesore al llevar a cabo una alimentación
saludable.
Es una dieta basada en investigaciones científicas,
sólidas y vanguardistas, que descubrieron la forma
de perder peso y mantenerse en el adecuado permanentemente,
mejorando el rendimiento físico y mental, y además
previniendo enfermedades.
'La zona' nació hace
más de 15 años en Estados Unidos con el Dr.
Barry Sears, y es actualmente la dieta favorita de las estrellas
de Hollywood.
¿Qué
ofrece?
Su creador promete que esta
dieta te ayudará a:
* Adelgazar con sensación
de saciedad.
* Invertir el proceso del
envejecimiento.
* Acabar con los síntomas
de muchos padecimientos como menopausia, hipertensión,
diabetes y cáncer, entre otros.
* Controlar las funciones
hormonales de tu organismo, regulando su influencia sobre
el metabolismo, y manteniendo a la insulina en sus niveles
óptimos.
* Alcanzar la máxima
salud y vitalidad, y beneficiarte de forma integral.
El menú
Consiste en aprender a balancear
carbohidratos, proteínas y grasas en cada comida,
en una proporción de 40%, 30% y 30% respectivamente.
Al ingerir más carbohidratos
que proteínas, nuestro cuerpo usa la grasa que tenemos
de sobra para transformarla en energía diaria, logrando
que el metabolismo llegue a un equilibrio que nos ayuda
a mantener un cuerpo delgado.
El menú de 'la zona'
es rigurosamente individual, las cantidades de alimentos
se basan en tu peso, porcentaje de grasa corporal y actividad
física. Se aconseja realizar cinco comidas al día,
dos de las cuales deben ser ligeras, y no se deben dejar
pasar más de 4 horas sin comer, pues de lo contrario
se dispara la tasa de insulina y se alteran los niveles
de azúcar en la sangre.
En la zona se tiene más fácil acceso a las
reservas de grasa acumulada (en vez de a los hidratos de
carbono acumulados) como fuente de energía, lo que
además se traduce en una mayor concentración
mental, que no sólo ayuda a ser más productivos,
sino que mejorará el rendimiento físico.
En la dieta para estar en
la zona, se aconseja realizar cinco comidas al día,
dos de las cuales serán livianas. Nunca se deben
dejar pasar más de 4 o 5 horas entre ellas, ya que
de lo contrario se dispara la tasa de insulina y se alteran
los niveles de azúcar en la sangre.
Los alimentos recomendados
de la dieta de la zona son los siguientes:
Hidratos de carbono
- El beneficio de los hidratos de carbonos depende de su
velocidad en ingresar en el torrente sanguíneo (indica
su índice glucémico) de la velocidad en que
son transformados en glucosa depende la mayor o menor secreción
de insulina.
- Hemos de evitar los alimentos con un alto índice
glucémico o sea que aumentan mucho y muy rápido
los niveles de glucemia como el azúcar refinado,
la miel, la glucosa, el pan blanco, las patatas y todos
los cereales, pastas y productos hechos con harina blanca
(refinada).
- Por el contrario, tomaremos aquellos de absorción
más lenta y que encontramos en las frutas, verduras,
legumbres y cereales integrales ya que la fibra ayuda a
descender la absorción de azúcares y grasas
(tanto en cuanto a cantidad como en velocidad).
Proteínas
- Dentro de las vegetales tenemos el Tofu, el gluten o Seitán,
el alga Espirulina, la Levadura de cerveza o los germinados
de Lentejas o Soja y todas las legumbres: soya, lentejas,
garbanzos, frijoles.
- Entre las proteínas animales recomendadas están:
las carnes de pollo, pavo y conejo, así como los
pescados azules y el magro del jamón.
- Yogures y leches fermentadas se evitarán a toda
costa del resto de productos lácteos enteros, como
los quesos y las carnes rojas.
- Para hacer nuestras combinaciones podemos utilizar también
la proteína en polvo.
Grasas
Las grasas las obtendremos del aceite de oliva, de las aceitunas
o de la mayonesa.
Inconvenientes de
la dieta de la zona
Hay que intentar que el tipo de proteínas sea lo
más saludable posible para no sobrecargar los riñones
y no acidificar demasiado nuestro organismo.
Ejemplo de un menú de la dieta de la zona
Desayuno:
1.- Tostadas de pan integral con jamón dulce o serrano
(sin la grasa) y café sólo poco cargado.
2.- dos yogures desnatados o kefir, con muesli (no azucarado)
y café o te rojo.
Refrigerios de media mañana/tarde:
1.- una pieza de fruta (pera, manzana) y cinco almendras
o avellanas.
2.- un postre de soja y frutos secos.
3.- Se puede sustituir el refrigerio por una barrita de
las de régimen, siempre que lleve una proporción
de proteína entre el 50% y el 100% de los hidratos
de carbono.
Lo único que necesitamos
es mantener de TODAS las comidas un equilibrio entre proteínas,
hidratos de carbono y grasas.
La proporción ideal
es del 0.75%, es decir 3 grs de proteínas por cada
4 grs. de hidratos de carbono. Además de la proporción
de alimentos hay que tener en cuenta la cantidad, esta depende
del sexo, peso, porcentaje de grasa corporal y actividad
física de cada individuo.
Esta dieta nos permite olvidarnos
de ir contando calorías. Observaciones sobre la dieta
de la zona: Muchos nutricionistas coinciden en que hemos
pasado de tomar muchas proteínas a no cubrir nuestros
requerimientos necesarios.
Así muchas personas
preocupadas por el peso, la salud o que han adoptado una
dieta vegetariana suelen alimentarse de fruta, pan, queso
y poca cosa más.
La falta de memoria, pérdida
de masa muscular, bajo nivel de energía y de estado
de ánimo y a menudo altas tasas de colesterol suelen
ser señales de que nos estamos alejando de la zona.
La combinación la dieta de la zona con la dieta según
el grupo sanguíneo suelen dar, a menudo, resultados
espectaculares.
En qué consiste
la dieta de la zona
El bienestar, la ausencia de enfermedad, la salud óptima
es el estado metabólico en el que el cuerpo y la
mente funcionan al máximo de su eficiencia (eso es
estar en al Zona). La vía para entrar en la Zona
consiste en una dieta equilibrada, en la que hidratos de
carbono, proteínas y grasas se encuentran rigurosamente
controlados dentro de cada comida.
Esta dieta nace como oposición
a las dietas ricas en hidratos de carbono, puesto que éstas
no consiguen hacer desaparecer el exceso de grasa corporal;
esto es debido a que provocan una superproducción
de insulina, y la producción de eicosanoides malos.
El exceso de insulina se traduce en un descenso del nivel
de azúcar (glucosa) en la sangre, que es transformada
en grasa y al mismo tiempo bloquea el acceso a nuestras
reservas de grasa, todo ello en última instancia
conduce a la enfermedad. Esta es la explicación de
porqué las dietas altas en hidratos de carbono, producen
sensación de fatiga, cada vez hace que nos sintamos
con menos energía física y cada vez acumulemos
más grasa corporal.
En la Zona se tiene más
fácil acceso a las reservas de grasa acumulada (en
vez de a los hidratos de carbono acumulados) como fuente
de energía, lo que además se traduce en una
mayor concentración mental, que no sólo ayuda
a ser más productivos, sino que mejorará el
rendimiento físico.
En la dieta para estar en
la Zona, se aconseja realizar cinco comidas al día,
dos de las cuales serán livianas.
Nunca se deben dejar pasar más de 4 ó 5 horas
entre ellas, ya que de lo contrario se dispara la tasa de
insulina y se alteran los niveles de azúcar en la
sangre.
Los alimentos recomendados
de la dieta de la zona son los siguientes:
Hidratos de carbono: El beneficio de los hidratos de carbonos
depende de su velocidad en ingresar en el torrente sanguíneo
(indica su índice glucémico) de la velocidad
en que son transformados en glucosa depende la mayor o menor
secreción de insulina.
Hemos de evitar los alimentos
con un alto índice glucémico o sea que aumentan
mucho y muy rápido los niveles de glucemia como el
azúcar refinado, la miel, la glucosa, el pan blanco,
las patatas y todos los cereales , pastas y productos hechos
con harina blanca (refinada).
Por el contrario, tomaremos aquellos de absorción
más lenta y que encontramos en las frutas, verduras
,legumbres y cereales integrales ya que la fibra ayuda a
descender la absorción de azúcares y grasas
(tanto en cuanto a cantidad como en velocidad).
Proteínas:
Dentro de las vegetales tenemos el Tofu, el gluten o Seitán,
el alga Espirulina, la Levadura de cerveza o los germinados
de Lentejas o Soja y todas las legumbres ( soja, lentejas,
garbanzos, porotos, etc).
Entre las proteínas animales recomendadas, están
las carnes de pollo, pavo y conejo, así como los
pescados azules y el magro del jamón. Yogures y leches
fermentadas, huiremos del resto de productos lácteos
enteros, como los quesos. Se evitarán las carnes
rojas. Para hacer nuestras combinaciones podemos utilizar
también la proteína en polvo.
Grasas:
Las grasas las obtendremos del aceite de oliva, de las aceitunas,
o de la mayonesa.
Inconvenientes de
la dieta de la zona
Hay que intentar que el tipo de proteínas sea lo
más saludable posible para no sobrecargar los riñones
y no acidificar demasiado nuestro organismo.
Ejemplo de un menú
de la dieta de la zona
Desayuno
1.- tostadas de pan integral con jamón dulce o serrano
(sin la grasa) y café sólo poco cargado.
2.- dos yogures desnatados o kefir, con muesli (no azucarado)
y café o te rojo.
Refrigerios de media mañana/tarde
1.- una pieza de fruta (pera, manzana) y cinco almendras
o avellanas.
2.- un postre de soja y frutos secos.
3.- Se puede sustituir el refrigerio por una barrita de
las de régimen, siempre que lleve una proporción
de proteína entre el 50% y el 100% de los hidratos
de carbono.
Comida/ cena
Una proteína (pechuga pollo 120 grs; 120 pechuga
pavo,hamburguesa pollo-pavo; atún 140 grs; salmón
180 grs, merluza 180 grs).
Más un hidrato de carbono: col, coliflor, brecol,
judías verdes, tomate, lechuga) y cualquier fruta.
Grasa. 12 aceitunas o 4 cucharas pequeñas mayonesa
light o 1 cucharada y media de aceite de oliva.
Ventajas de la dieta
de la zona
Sirve para perder grasa corporal, mejora el rendimiento
físico en el caso de los atletas y mejora nuestra
salud.
Lo único que necesitamos es mantener de TODAS las
comidas un equilibrio entre proteínas, hidratos de
carbono y grasas.
La proporción ideal es del 0.75%, es decir 3 gr de
proteínas por cada 4 grs. de hidratos de carbono.
Además de la proporciónde
alimentos hay que tener en cuenta la cantidad, esta depende
del sexo, peso, porcentaje de grasa corporal y actividad
física de cada individuo.
Esta dieta nos permite olvidarnos de ir contando calorías.
Observaciones sobre
la dieta de la zona
Muchos nutricionistas coinciden en que hemos pasado de tomar
muchas proteínas a no cubrir nuestros requerimientos
necesarios.
Así muchas personas preocupadas por el peso, la salud
o que han adoptado una dieta vegetariana suelen alimentarse
de fruta, pan, queso y poca cosa más.
La falta de memoria, pérdida de masa muscular, bajo
nivel de energía y de estado de ánimo y a
menudo altas tasas de colesterol suelen ser señales
de que nos estamos alejando de la Zona.
La combinación la dieta de la zona con la Dieta según
el Grupo Sanguíneo suelen dar, a menudo, resultados
espectaculares.
A continuación te
presentamos un ejemplo del menú de un día:
Desayuno
1 toronja en jugo
1/2 manzana
2 claras de huevo fritas en1 cucharadita de aceite de maíz
1 rebanada de jamón de pavo
50 gramos de queso panela
Media mañana
1/2 pera
1/4 de taza de queso cottage
1 nuez
Comida
90 gramos de carne, pollo o pescado
1/2 taza de arroz
2 tazas de verdura cruda
1 cucharadita de aceite
1 kiwi
Media tarde
3 galletas saladas
50 gramos de queso panela
2 aceitunas
Cena
90 gramos de atún
2 tazas de lechuga
1 jitomate
1/2 rebanada de pan integral
1/2 cucharadita de mayonesa light
Ventajas y desventajas
En todos los casos las cantidades
de alimentos son muy pequeñas, pues sólo permite
consumir 1,100 calorías, que para muchos nutriólogos
es una cantidad baja. Sin embargo sus seguidores aseguran
que es fácil saciarse y cumplir los requerimientos
nutricionales.
Además hay que cuidar
que las proteínas sean lo más saludables posible,
para no sobrecargar los riñones. Pero en general
es una dieta sencilla de llevarse a cabo.
¿Funciona realmente?
Con 'la zona' sí se
pierde peso, siempre y cuando logres comer menos. Pero es
indispensable que para llevarla a cabo consultes a un nutriólogo
que te realice un historial médico y vaya controlando
tu desempeño.
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