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Chocolate,
ese oscuro objeto del placer
CACAO, CHOCOLATE, MANTECA DE CACAO
Chef Norberto E. Petryk
De la planta de cacao (Teobroma cacao)
se extraen las semillas que son tostadas y molidas, y de acuerdo
a cada forma comercial se lo procesa: amargo, dulce, como cacao
en polvo, en tabletas para taza, en baños instantáneos
para tortas y masitas y en tabletas de cobertura negra o blanca.
“El cacao y el chocolate, de
las semillas de Theobroma cacao, contienen teobromina y algo de
cafeína.(estimulantes del sistema nervioso central), El cacao
contiene unos 250g de teobromina y 5mg de cafeína por taza.
Las personas que ingieren cafeína o bebidas que la contienen
experimentan generalmente menos somnolencia, menos fatiga y piensan
con mayor rapidez y claridad. En condiciones experimentales, la
cafeína produce mayor capacidad de esfuerzo intelectual sostenido,
menor tiempo de reacción y una asociación de ideas
más perfecta. Los dactilógrafos, por ejemplo trabajan
con más rapidez y menos errores. Los efectos mencionados
pueden producirse con la administración de 85 a 250mg de
cafeína, la cantidad contenida en 1 a 3 tacitas de café.”
–Estimulantes del sistema nervioso central; Theodore W. Rall;
Las bases farmacológicas de la terapéutica; A. Goddman
Gilman, L. S. Goddman, A. Gilman-
Los aztecas lo consumían en
estado líquido, casi siempre durante las ceremonias religiosas.
A Colón se lo convidaron apenas desembarcó en suelo
americano, pero al gran conquistador no le hizo ninguna gracia.
Y no es de extrañar, ya que aquel chocolate distaba mucho
de lo que es actualmente: era un potaje graso, muy amargo y se tomaba
frío. El verdadero descubridor del cacao fue Hernán
Cortes, que sí entendió el valor que el cacao tenía
para los nativos. Montezuma -uno de los emperadores aztecas más
conocidos- al ver a Cortés lo creyó la encarnación
misma de Quetzalcoatl y le ofreció su bebida sagrada, en
una copa de oro, y mezclada con los pimientos más picantes
de la región.
El
chocolate cobertura posee un elevado contenido de manteca de cacao.
La calidad de las piezas elaboradas artesanalmente no depende del
capricho de los hados u otras azarosas contingencias sino del respeto
de algunas condiciones relacionadas con la calidad del chocolate,
el tratamiento que se le da y el ambiente donde se realiza el trabajo.
El buen chocolate cobertura es duro
al tacto y se quiebra con un sordo "crac" al partirlo.
Fundente y suave en la boca, la lengua no detecta ninguna partícula
que altere su homogeneidad. Brillo suavemente satinado y delicioso
aroma completan las características que impiden confundirlo
con los baños de fantasía de chocolate, mal llamados
"chocolate hidrogenado", en los que la manteca de cacao
se reemplaza por grasas hidrogenadas. Es más barato y no
hace falta templarlo para su uso.
Templar no es sinónimo de entibiar. Templar: "Dar a
un material la dureza o elasticidad necesarias para determinado
uso".
Si usted propone y nuestro loco clima dispone debe procurarse un
local refrigerado mediante acondicionador porque con una temperatura
ambiente que supere los 20°C a 22°C el negrito y también
su hermano blanquito (manteca de cacao) se vuelven caprichosos y
no adquieren temple.
También vale la pena recordar
que si para usted fumar es un placer genial, sensual, no puede disfrutarlo
donde se funda, manipule, o almacenen piezas de chocolate porque
la manteca de cacao, grasa natural del chocolate, fija algunos componentes
del humo que perjudican su sabor. Entonces, chau pucho!... mientras
esté con el negrito
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