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Es
una sustancia que constituye el esqueleto de las plantas.
El aparato gastro intestinal del hombre no la puede
digerir y asimilar, faltandole las enzimas que podrian
atacarla. |
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Sus
componentes son sustancias de natura en gran parte gelatinosa,
formadas por celulosa, pectina y liñina.
El hombre, en su afán de supervivencia, ha asociado la
necesidad de sobrevivir con cualquier elemento que se encuentre
relacionado con la salud. Siempre ha sido así. Sin embargo,
durante la segunda mitad del siglo XX, la humanidad comienza a
preocuparse por una correcta alimentación para mejorar
su estado de salud. Es en ese momento cuando nace la relación
entre la medicina y la nutrición. Más recientemente,
en el transcurso de las dos últimas décadas, la
fibra vuelve a tener un inusitado interés porque se le
supone que posee efectos preventivos contra determinadas enfermedades
del mundo desarrollado.
La
aparición de diversas enfermedades en la sociedad industrializada,
debidas a los cambios nutricionales surgidos en el estilo de vida
de las personas, fue determinante para impulsar definitivamente
a la investigación en materia de nutrición.
Hace
mucho tiempo que los países centroeuropeos concedieron
a la fibra la importancia que realmente posee para la salud. Los
países mediterráneos, incluida España, también
han sintonizado con este criterio. Sin embargo, la población
española ha sido menos constante que los demás ciudadanos
europeos, a pesar de disponer de la muy conocida, prestigiosa
y afamada Dieta Mediterránea, que es rica en legumbres,
frutas y verduras, aportando a la dieta un alto contenido de fibra
y en una optima relación cualitativa.
Los
primeros estudios se realizaron en las colonias británicas
de África. Se observó que los africanos y los ingleses
padecían de enfermedades distintas, y además, si
los primeros adoptaban las costumbres de los británicos
acababan enfermando de la misma manera que estos.
Comparando
la alimentación de las dos comunidades, se observó
una reducción en la ingesta de hidratos de carbono; el
90% en la población autóctona y el 50-55% en los
colonizadores. La población blanca, además, tenía
un aumento innecesario de alimentos ricos en proteínas
y grasas de origen animal y un incremento en el consumo de alimentos
manufacturados y edulcorados. Estos últimos implican un
aumento en la alimentación de azúcares solubles
o simples como la sacarosa y una reducción de fibra vegetal
o azúcares complejos. Precisamente es en esta cuestión
donde residen las posibles implicaciones en la génesis
de algunas enfermedades.En la tercera década del siglo
XX ya se conocía la importancia que tenían algunas
sustancias para la salud. En 1.923, John Harvey Kellog publica
la Guía para la alimentación científica en
la salud y en la enfermedad. Es en 1.976 cuando Trowel define
la fibra dietética como aquella sustancia procedente de
las plantas y que está formada por un conjunto de macromoléculas
que no pueden ser digeridas por las enzimas del tracto digestivo.
Para Eaton, la fibra dietética, no es una sustancia, sino
un concepto que integra a distintas disciplinas como son la botánica,
la química, la fisiología, la gastroenterología
y la nutrición.
Sin
embargo, es Cummings el que define a la fibra de forma más
certera desde la óptica de los conocimientos científicos
actuales. Señala que el citoesqueleto de los vegetales
es lo que se puede denominar como fibra dietética, que
es una sustancia aparentemente inerte y que puede ser fermentada
por algunas bacterias, pero no desdoblada por las enzimas digestivas,
y por tanto, resulta imposible de absorber. Las propiedades serán
muy diversas, dependiendo de la especie y de la variedad vegetal
de procedencia.
Los
vegetales siempre han constituido el primer eslabón de
la cadena alimentaria de los animales. En el citoesqueleto vegetal,
formado por celulosa, están presentes las proteínas,
las grasas y los hidratos de carbono. Los polisacáridos
hidrosolubles o simplemente solubles (gomas, mucílagos
y pectinas) y los no hidrosolubles o insolubles (hemicelulosas
y lignina) confieren al citoesqueleto vegetal la rigidez necesaria.
Al consumir un alimento vegetal, se aprovechan los principios
inmediatos que contiene y el citoesqueleto que posee, o sea, la
fibra dietética.
El
contenido de fibra en los vegetales de consumo habitual oscila
entre un 3-8% de alimento comestible. En la fruta es del 1,4-2,4%,
siendo la media del 1,6%. Los alimentos más ricos en fibra
son el salvado, las alcachofas, las habas, los espárragos,
las espinacas, las judías verdes, las berenjenas, las acelgas,
la col lombarda, los puerros, los tomates y otros muchos más
que harían prácticamente interminable el listado
anterior.
Características
de la Fibra Dietética
La
fibra dietética dispone de numerosas propiedades, de las
cuales, se pueden destacar las siguientes:
Se
trata de sustancias de origen vegetal.
Forma un conjunto heterogéneo de moléculas complejas.
No puede ser digerida por los fermentos y las enzimas del tracto
digestivo.
Puede ser fermentada parcialmente por las bacterias del colon.
Tiene facultad osmótica.
Componentes
de la Fibra Dietética
Los
componentes de la fibra dietética pueden ser agrupados
en cuatro grandes grupos, si se atiende a las características
químicas de los mismos:
1.
Polisacáridos estructurales o polisacáridos no-almidón:
Celulosa.
Polisacárido de 200 moléculas como mínimo
de glucosa de cadena lineal, con uniones entre cadenas adyacentes,
formando microfibras características. Es la sustancia orgánica
más abundante en la naturaleza y es el componente mayoritario
de la pared celular de los vegetales. La madera contiene el 50%
de celulosa y el algodón está constituido por celulosa
casi pura. Se hidroliza con facilidad y tiene gran capacidad para
absorber el agua.
Hemicelulosa. Es la mezcla resultante entre polisacáridos
lineales altamente ramificados con algunas pentosas y hexosas.
A pesar de lo que su nombre pudiera indicar, nada tiene que ver
con la celulosa. Si es rica en ácido urónico se
denominará hemicelulosa ácida, y neutra, sí
no es así.
Pectinas. Formadas por un polisacárido vegetal que está
constituido en su mayor parte por ácido galacturónico.
Debido a sus enlaces cruzados adopta forma de gel y es soluble
en agua caliente. Su estructura puede estar formada hasta por
1.000 monosacáridos.
Rafinosa. Es un trisacárido, soluble y no se puede hidrolizar
en el intestino por ausencia de las enzimas correspondientes.
Su presencia en la alimentación es rara y se puede encontrar
en la soja, aunque en cantidad escasa.
Estafinosa. Es un tetrasacárido y tiene similares características
con la rafinosa.
2. Polisacáridos no estructurales:
Gomas. Son polisacáridos complejos que forman sustancias
viscosas y que son segregadas por algunos vegetales como respuesta
a las agresiones. Su estructura está constituida por largas
cadenas de ácido urónico, xilosa, manosa o arabinosa.
Son solubles.
Mucílagos. Los pentosanos, los hexosanos, el ácido
urónico, etc. son elementos que cuando están en
contacto con el agua forman disoluciones viscosas o también,
debido a su gran capacidad para retener agua, pueden hincharse
para formar una pseudo disolución gelatinosa. Son solubles
y en realidad son hemicelulosas neutras.
3. Sustancias estructurales no polisacáridos:
Ligninas. Son polímeros mixtos de fenilpropano. Forman
una molécula grande y muy ramificada. Es el elemento que
da consistencia a la madera seca donde se encuentra hasta en un
25% de toda la materia. Es la única fibra no polisacárido
que se conoce
4. Otras sustancias.
En este apartado se pueden considerar a la cutina, los taninos,
la suberina, el ácido fítico, las proteínas
y los materiales inorgánicos como el calcio, el potasio
y el manganeso.
Clasificación
La
fibra dietética, según su composición, se
puede clasificar en tres grandes grupos:
1.
Fibra verdadera o vegetal. Está integrada por los componentes
de la pared celular de las plantas, como son la celulosa, la hemicelulosa
y la lignina.
2.
Fibra dietética total. Incluye a la totalidad de todos
los compuestos, fibrosos o no, que no son digeribles por las enzimas
del intestino humano.
3.
Fibra bruta o cruda. Es el residuo libre de cenizas que resulta
del tratamiento en caliente con ácidos y bases fuertes.
Constituye el 20-50% de la fibra dietética total. Es un
concepto más químico que biológico.
Hay
que señalar que cuando se menciona a la fibra, siempre
hay que entender que se está citando a la fibra dietética.
Esta cuestión es básica y fundamental para poder
entender las diferencias de los valores cuando se refieren al
contenido en fibra de los diversos alimentos.
Existen
varios métodos analíticos para determinar el contenido
total de fibra y su composición. El más prestigioso
es el denominado AOAC (Association of Oficial Analytical Chemists)
e incluye la determinación de lignina y almidón
resistente.
Tabla
1. Diferencias entre fibra cruda y fibra dietética:
Fibra cruda (gr/100 gr)/--/Fibra dietética (gr/100 gr)
Harina
integral de trigo: 2/--/10
Plátano: 0,6/--/2,8
Naranja: 0,5/--/1,1
Sin
embargo, la clasificación más interesante desde
el punto de vista biológico es aquella que se basa en el
grado de solubilidad de la fibra en el agua y que dará
origen a la mayoría de las tablas que se usan habitualmente
en dietética:
1.
Fibra insoluble. Forma una mezcla de baja viscosidad. Esta característica
es propia de la celulosa, la mayoría de las hemicelulosas
y de la lignina.
2.
Fibra soluble. Forma una mezcla de consistencia viscosa, cuyo
grado depende del alimento ingerido. Se encuentra fundamentalmente
en las frutas (naranjas y manzanas) y en los vegetales (zanahorias).
Pero
desde el punto de vista de la fermentación bacteriana,
existen dos categorías:
1.
Fibra poco fermentable. Es aquella cuyo contenido es rico en celulosa
y lignina. Es muy resistente a la degradación bacteriana
en el colon y es excretada intacta por las heces. Es lo que ocurre
con el salvado de trigo.
2.
Fibra muy fermentable. Posee gran cantidad de hemicelulosa soluble
e insoluble, pectinas o almidón resistente. Su degradación
es rápida y completa en el colon.
Propiedades
de la Fibra Dietética
Los
diferentes tipos de fibra se diferencian entre sí por su
composición y por sus propiedades físico-químicas:
1.
Resistencia a la digestión. Como ya se ha comentado, el
sistema enzimático humano es incapaz de atacar y digerir
los distintos componentes de la fibra.
2.
Capacidad de absorción y retención de agua. Propiedad
condicionada por el grado de solubilidad de la propia fibra, por
el tamaño de las partículas y por el pH. La absorción
de agua se produce por fijación a la superficie o por atrapamiento
en el interior de la macromolécula.
3.
Capacidad de cambio iónico.
4.
Incremento de viscosidad del medio.
5. Secuestro y posterior eliminación de las sales biliares.
Su importancia radica en los siguientes efectos:
a.
Aumento de la excreción de ácidos biliares.- Determinadas
cepas bacterianas, como el Clostridium putrificans, con capacidad
cancerígena, utilizan como sustrato a los ácidos
biliares y al colesterol, que son desconjugados por las mismas.
Se activa la proteinquinasa C que es capaz de estimular el crecimiento
celular. Otras bacterias dan lugar al ácido litolítico
y otros mutágenos que son inhibidos por algunos tipos de
fibra.
b. Disminución de la absorción de las grasas.- Este
efecto se debe a que las grasas no se pueden emulsionar ni transportar
hasta la mucosa intestinal.
c. Interrupción de la circulación enterohepática
de las sales biliares.- La interrupción provoca que el
hígado tenga que formar nuevas sales biliares y, por tanto,
recurrir a las reservas orgánicas de colesterol.
6. Captación de minerales. La fibra rica en ácido
urónico tiene facultad para fijar calcio, fósforo,
cinc, hierro y magnesio, por lo que puede alterar la absorción
de los mismos. Si el aporte de fibra se corresponde con las recomendaciones
habituales no existirá ningún problema carencial
causado por el balance negativo de los minerales mencionados.
Se considera que si el aporte de fibra es inferior a 50 gr / día,
no hay exposición para desencadenar un equilibrio nutricional.
En cualquier caso, la ingesta de pan blanco puede prevenir estas
alteraciones.
7. Retraso de la absorción intestinal de los hidratos de
carbono, de las proteínas y de las grasas. Esta propiedad
origina un aumento ligero de la excreción en heces de estos
principios inmediatos, por lo que la fibra puede ser útil
en la diabetes y en las dislipemias.
Cada
componente posee estas propiedades en distinto grado. La actuación
de cada una de ellas en el organismo implicará unos efectos
que a la postre serán beneficiosos o nocivos, según
los casos.
La
manipulación y el procesamiento de la fibra influyen en
sus propiedades. La molienda atenúa la capacidad de absorber
agua, la celulosa extraida y purificada pierde gran parte de sus
propiedades, etc.
Propiedades
de los componentes
1.
Celulosa. Las propiedades más importantes que tiene la
celulosa son:
-
Retener agua en las heces (100 gr pueden fijar 40 cc de agua).
-
Aumentar el volumen y el peso de las heces.
-
Favorecer el peristaltismo del colon.
-
Disminuir el tiempo de tránsito clónico.
-
Aumentar el número de deposiciones intestinales.
-
Reducir la presión intraluminal.
-
No interviene en la absorción de metales divalentes,
colesterol y ácidos biliares.
2.
Hemicelulosa. Las propiedades que destacan son:
-
Aumenta el volumen y el peso de las heces.
-
Reduce la elevada presión intraluminal del colon.
-
Aumenta la excreción de ácidos biliares.
3.
Pectinas. Actúan de la siguiente manera:
-
Absorben el agua.
-
Retrasan el vaciamiento gástrico.
-
Suministran el sustrato fermentable para las bacterias del
colon.
-
Fijan los ácidos biliares y aumentan su excreción.
-
Reducen la concentración plasmática de colesterol.
-
Mejoran la tolerancia de los diabéticos a la glucosa.
4.
Gomas. Sus propiedades son similares a las que poseen las pectinas:
-
Retrasan el tiempo de vaciado gástrico.
-
Suministran el sustrato fermentable para las bacterias del
colon.
-
Reducen la concentración plasmática de colesterol.
-
Mejoran la tolerancia de los diabéticos a la glucosa.
5.
Mucílagos. Los efectos que ocasionan son:
-
Disminución del tiempo de vaciado gástrico.
-
Suministran el sustrato fermentable para las bacterias del
colon.
-
Fijan los ácidos biliares.
6.
Lignina. Sus propiedades son específicas porque:
-
Reduce el grado de digestión de la fibra.
-
Inhibe el crecimiento de colonias bacterianas intestinales.
-
Por su efecto hidrofóbico, tiene una acción
muy potente en la adsorción de ácidos biliares.
-
Protege a la mucosa colónica frente a agentes cancerígenos.
Tabla
2. Beneficios de la fibra dietética en el organismo. Utilidad
Lignina:
Ninguna
Celulosa y hemicelulosa: Estreñimiento
Mucílagos, gomas y pectinas: Absorción lenta de
nutrientes y correcta funcionalidad de las bacterias del colon.
Digestión
de la Fibra
La
fibra dietética alcanza el intestino distal sin sufrir
cambios causados por las enzimas del aparato digestivo. Todos
sus componentes son metabolizados de forma anaerobia por la microflora
propia del colon y del íleo por un proceso de fermentación
que se denomina pseudodigestión. Los enlaces químicos
de la fibra aportan la energía necesaria para que las bacterias
saprofitas del intestino humano puedan vivir.
Tabla
3. Metabolismo de los componentes de la fibra por las bacterias
saprofitas. Grado de pseudodigestion (%)
Lignina:
0
Celulosa: 40-60
Hemicelulosa: 60-80
Mucílagos: 80-90
Gomas: 80-90
Pectinas: 90-100
En
este proceso metabólico se desprenden gases como son CO2,
H2 y CH4 y ácidos grasos volátiles de cadena corta
(AGCC) como el acético, el propiónico y el butírico.
Posteriormente son absorbidos a nivel del colon (85%) y son reutilizados
por el organismo para proporcionar energía en el Ciclo
de Krebs. Aportan el 3% de toda la energía.
Los
componentes de la fibra dietética proporcionan diversas
utilidades en el organismo humano. La celulosa y la hemicelulosa
arrastran agua, por lo que aumentan la masa fecal. Los mucílagos,
las gomas y las pectinas son elementos viscosos y poseen un alto
grado de digestión, por lo que generan un doble efecto
beneficioso. Por una parte, actúan enlenteciendo la absorción
de nutrientes, y por otra, fomentan el correcto funcionalismo
de las bacterias saprofitas del colon. Cuando una dieta posee
escasa fibra, la evacuación de la materia fecal estará
retardada, siendo esta escasa, dura y con olor pútrido.
Sin embargo, si es rica en fibra, la evacuación de la masa
fecal será rápida.
Fisiología
de la Fibra Dietética
Los
efectos fisiológicos en el organismo humano originados
por la fibra y que tienen mayor importancia son:
En
el estómago. La fibra desencadena un aumento de la salivación
porque necesita más tiempo de masticación y causa,
por tanto, un retraso en el vaciado gástrico. La fibra
soluble se puede utilizar en dietas de adelgazamiento porque aumenta
el volumen del bolo, lo que se traduce en una sensación
de saciedad.
En
el intestino delgado. El aporte de fibra en la alimentación
hace madurar las vellosidades intestinales, así como cambios
en el tamaño de las mismas. De esta manera, disminuye o
retrasa la absorción de las materias orgánicas e
inorgánicas. Esta cuestión es importante en el metabolismo
de la glucosa (fibra soluble) y del colesterol (fibra soluble
y lignina).
En
el intestino grueso. La fibra acelera el tránsito en el
intestino grueso porque aumenta la masa fecal y esta, a su vez,
estimula la propulsión de las heces, que adquieren mayor
volumen y consistencia pastosa.
Fuentes
de Fibra Dietética
Por
lo general, se trata de plantas que presentan determinados tipos
de fibra. Pueden ser utilizadas en dietas con finalidad terapéutica:
Plantago
ovata
Es una planta originaria de África y de Asia y
pertenece a la familia de las zaragatonas. Son hierbas
de cosecha anual, de tallo recto y ramificado, de 10-15
cm de altura y que crecen en lugares áridos y pedregosos.
Las semillas contienen fibras solubles (20%) e insolubles
(80%), relación que casi se invierte en el caso
de las cutículas (70% y 30% respectivamente).La
prestigiosa Food and Drug Administration (FDA) recomienda
que una dieta equilibrada debe tener el 70-75% de fibra
insoluble y el 25-30% de soluble. Por lo tanto, las semillas
de Plantago ovata cumplen con esta recomendación.
Tiene la propiedad de normalizar el tránsito intestinal
porque capta el agua y aumenta el volumen del bolo fecal
y es parcialmente fermentable por las bacterias del colon.
También inhibe la enzima B-glucoronidasa bacteriana,
elimina los ácidos biliares por las heces, reduce
los niveles plasmáticos de colesterol y mejora
la tolerancia a la glucosa. |
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Glucomanano
Es
un glucopolisacárido que está constituido
por glucosa y manosa y es soluble. Se extrae del tubérculo
de Amorphophallus konjac y goza de bastante prestigio
en el Japón como alimento saludable por su escaso
aporte de calorías. Posee una gran capacidad para
absorber agua, propiedad que no se altera por las oscilaciones
del pH, una gran viscosidad y escasa facultad para el
intercambio iónico. También absorbe lípidos,
esteroles y algunos azúcares, elementos que, posteriormente,
los elimina del organismo por excreción. Esta acción,
junto a la saciedad que produce el aumento de volumen
por absorción de agua, hace que el Glucomanano
se emplee en determinadas dietas de control del peso corporal. |
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Goma
guar
Se obtiene de las semillas de una leguminosa llamada Cyamopsis
tetragonolobus. Su molécula es un polímero
lineal con un peso molecular de 220.000. La goma guar
es un polvo blanco e insípido que forma un gel
viscoso cuando se mezcla con agua, por lo que retrasa
la absorción de los nutrientes en el intestino
delgado, y por esto, es muy útil en diabetes mellitus,
dislipemias y obesidad. Por otra parte, carece de efectos
secundarios y su tolerancia es buena, por lo que es muy
empleada en determinadas dietas. |
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